La Dra. Isabel

Busca un nuevo plan de acción; esa responsabilidad no es tuya

Me preocupa el niño, la pérdida de su madre y el hecho de quedarse con una abuela, que de seguro lo maltrataría como lo hizo contigo.
Me preocupa el niño, la pérdida de su madre y el hecho de quedarse con una abuela, que de seguro lo maltrataría como lo hizo contigo. el Nuevo Herald

Hola, doctora Isabel:

Vivía sola en un apartamento, pero tuve que regresar a casa de mi mamá porque una de mis hermanas murió hace un mes y dejó a un niño de 10 años. Soy la única soltera de tres hermanas; así que fui la elegida. Había decidido vivir fuera de casa y hacer mi vida; la relación con mi mamá siempre fue mala. Ella es divorciada hace 20 años. Yo trabajo desde los 12 años. Desde esa edad la apoyé económica y moralmente. De niña sufrí insultos de mis padres. Me decían tonta, burra, fea, inútil.

Los maltratos de mi madre no paraban, le aguanté mucho por no dejarla sola; me mudé sola hace tres años, y solo regresé porque ella me lo pidió, porque no tenía apoyo económico, aunque éramos cuatro hermanas, aun así la relación era hostil. El año pasado iba a mudarme otra vez, pero antes de hacerlo mi mamá me corrió con los peores insultos. Me fui sin llevarme mis cosas, anduve rondado, hasta que por fin me establecí. Fuera de casa descubrí que podía hacer muchas cosas, que era capaz de convertirme en la mujer que siempre quise ser. E inicié una relación que parecía estable, con un hombre maduro y bien establecido; todo iba bien, hasta que murió mi hermana y mi vida cambió otra vez: regresé a casa de mi mamá otra vez. Terminé con mi novio, dejé de hacer todo lo que me ayudaba a superar el maltrato de mis padres; estoy hundida en la depresión. En esta casa me ahogo, cerré mis redes sociales, abandoné a mis amigos, me aislé, no confío en nadie. Me siento utilizada, estancada.

Estoy muy triste, hace un mes que no veo a mi novio ni sé nada de él, no sé qué hacer. Aunque teníamos problemas. Me considero muy fuerte, y siempre he salido de situaciones difíciles, pero siento que nunca saldré de esto; siento que he tomado muy malas decisiones y estoy perdiendo el sentido de mi vida. Quiero recuperar a mi novio, pero pienso que, si él no ha llamado es porque no le importo. Necesito su consejo.

Estimada amiga:

Creo que has vencido mucho desde que te fuiste de tu casa. Te sentías más o menos segura de ti misma y tenías una relacion que era una forma de analizar y procesar tus temores y tu pasado. De pronto, con la muerte de tu hermana, tu madre te obliga, a ocuparte de este niño y de tu madre, por supuesto monetariamente.

Esa cárcel no es tuya, esa responsabilidad no es tuya. La es si tú quieres, pero es muy cómodo de parte de tus hermanas echarte la responsabilidad a ti. Lo justo sería compartir esta obligación económica y moral entre todas. Lo del novio es lo de menos; creo que ni cenizas quedan de esta relación, ya que tenías ciertos problemas con él.

Me preocupa el niño, la pérdida de su madre y el hecho de quedarse con una abuela, que de seguro lo maltrataría como lo hizo contigo. ¿No sería posible que tu sobrino se fuera a vivir contigo? Y que algunos fines de semana, viva con las otras tías o con tu madre? Debes tomar la iniciativa. Reúnete con ellas y creen un nuevo plan de acción. No te demores, pues me preocupa el niño. Déjame saber.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

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