Dices que no quieres herir a tus hijos, pero ya lo haces. El ejemplo de tu marido como padre es pésimo.
Dices que no quieres herir a tus hijos, pero ya lo haces. El ejemplo de tu marido como padre es pésimo. Archivo el Nuevo Herald
Dices que no quieres herir a tus hijos, pero ya lo haces. El ejemplo de tu marido como padre es pésimo. Archivo el Nuevo Herald