La Dra. Isabel

Este es el momento para resolver la situación

Es obvio que tienes que hablar con los maestros para saber cuándo tiene tareas y aprovechar para ver el progreso del niño en la escuela.
Es obvio que tienes que hablar con los maestros para saber cuándo tiene tareas y aprovechar para ver el progreso del niño en la escuela. emichot@miamiherald.com

Hola, doctora Isabel:

Mi hijo me dice mentiras. Le he suplicado y hasta le he dado nalgadas, pero no le puedo sacar la verdad. Él tiene ocho años y me estaba negando que tenía tareas, solo porque se las encontré me di cuenta. Él no me contesta nada cuando le pido que me diga el porqué de sus mentiras.

Estimada amiga:

Tenemos que comenzar por decir que no solo los niños pequeños mienten, los más grandes también. El mundo de los niños menores de cinco años está lleno de fantasías y de sueños. En esa edad, las mentiras son más elementos de sus juegos y se les presta atención cuando mentir se convierte en una costumbre.

Pero ya tu hijo tiene ocho años, ya la mentira se convierte en algo más consciente. En general, las mentiras pueden ocurrir por falta de seguridad propia y por baja autoestima. También, a veces, lo hacen para probar la reacción de los padres y saber hasta dónde pueden llegar. En el caso tuyo, es obvio que él tiene inseguridad en sus estudios y, si le das nalgada o lo haces pasar por un interrogatorio, ¿te has puesto a pensar que con su actitud él está logrando mantener tu atención?

Cuando él se opone abiertamente a lo que le mandas hacer y te miente, eso refleja una oposición al adulto, a ti específicamente. Te recomiendo que le hables y le digas que lo quieres ayudar, que es importante que aprenda en la escuela para que tenga un futuro, inclusive mejor que el tuyo.

Dile que vas a desarrollar un plan. Que todos los días vas a revisar su mochila y que le vas a preguntar a la maestra si tienes que escribirle una nota en la tarea o en la agenda o si ella lo revisa en la Internet. Es obvio que tienes que hablar con la maestra para saber cuándo tiene tareas y aprovechar para ver el progreso del niño en la escuela.

Reconoce sus esfuerzos por pequeños que sean. Recuerda que hay algo emocional en su mentir y que tenemos que definir si es un problema de aprendizaje o un problema contigo.

Si es un problema en la escuela, la maestra te dirá si va bien o no. Si le va bien, puede que el problema esté en el hogar. Este es el momento para solucionar la situación. Por favor, con gritos o nalgadas no estás solucionando, estás reforzando lo que él piensa de sí mismo.

Pide ayuda en la escuela, pregunta dónde puedes tomar clases para tú ser más eficaz con la disciplina.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

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