La Dra. Isabel

El tiempo de guardar silencio terminó: tú debes hacer algo para impedir el maltrato a tu madre

Tu madre merece un poco de paz.
Tu madre merece un poco de paz. Getty Images/iStockphoto

Hola, doctora Isabel:

Crecí en una familia de 5 hijos. Mi padre nos golpeó poco, nunca fue borracho, ni una mala palabra le escuché. Y sin embargo, el abuso psicológico que recibimos mis hermanos y yo dejó huellas muy profundas. Mi padre fue un abusivo emocional de nuestra madre, quien siempre fue su sirvienta; nunca nos permitió ayudar en el quehacer de la casa pues eso era el trabajo “de mamá”. Pasaron los años y hoy mi padre tiene 93 años y goza de excelente salud. Mi madre recién cumplió 80 y la artritis terminó con sus rodillas a un grado que ya camina con mucha dificultad (y dolor).

Los hijos hemos tratado de ayudarla, pero mi padre insiste en que ella tiene que “atenderlo”, así que mi madre casi se arrastra a servirle el plato, el vaso de leche, las tortillas. Y él espera sentado que le sirvan. Y si nosotros tratamos de ayudar nos corre de su casa. Mi madre dice que “él es así” y que hay que aguantarlo. Yo tengo 56 años y soy la mayor. Ya no quiero ni visitarlos para no ser testigo de estos abusos. Ellos necesitan ayuda para todo, para ir al mercado, al doctor, al banco; y todo lo hacemos los hijos, pero si le decimos que se sirva él mismo un vaso de leche en ese momento nos corre de su casa. Después, se lamenta de que los abandonamos y finge (estoy segura que finge) que no recuerda habernos corrido. Mi madre dice que tenemos que aguantarlo.

Hoy mi madre tenía cita con el doctor, fui a llevarla pero me dijo que tenía que ir mi padre también y que le prometiera que, dijera lo que dijera mi padre, yo me mantendría callada. Me vine a casa y no la llevé. Los cinco hijos somos buenos y queremos ayudar, pero mi padre no nos permite darle el gusto a mi madre que los últimos días de su vida esté sentada como una reina. Pero ella lo defiende. ¿Qué me aconseja?

Hola, querida amiga:

Creo que el tiempo guardar silencio terminó. Tu madre merece un poco de paz en los últimos años de su vida. Has sido testigo de los abusos emocionales de tu padre, y serías cómplice también, si no haces algo.

Decirle a tu madre que lo abandone es perder el tiempo, pero sí puedes hablar con la agencia de protección de ancianos. Les explicas claramente la situación en el hogar de tus padres. Tu preocupación por tu madre es real y los trabajadores sociales de esa agencia pueden visitarlos, sin decir que tú los llamaste. Y si ellos lo encuentran apropiado pueden mandar a un psicólogo para observar el comportamiento de tu padre. Al menos tu padre, al ver que lo están visitando, se controlará, o si no, si ellos observan que él debería de estar en otro lugar, pues que así sea. Por su comportamiento en el pasado, puede volverse más violento, sobre todo si lo diagnostican con senilidad o Alzheimer.

Sigan ayudándolos, pero no se amedrenten con su padre. Le tienen que decir: “Papá, estamos aquí para ayudar, no para pelear contigo”. Si dice que los va a correr de la casa, le preguntan por qué. Si se le enfrentan, con cariño y firmeza a la vez, él parará. Buena suerte con este caso.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

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