La Dra. Isabel

Hay que forjar un mundo mejor

La fe y la esperanza nos mueven a forjar un mundo mejor.
La fe y la esperanza nos mueven a forjar un mundo mejor. Getty Images/Blend Images

Hola, doctora Isabel:

Me gusta oírla hablar sobre la cantidad de problemas que la gente tiene en las familias, tanto desastre con la educación de los hijos, maltratos, abandono, drogas, sexo... En fin, es escalofriante.

Si todos estos problemas son cada día más frecuentes por la falta de valores y el desprecio a la institución matrimonial y a la familia, yo me pregunto: ¿qué será de nuestros hijos y nietos en una sociedad donde además hasta pretenden legalizar las drogas?

Mi pregunta no solo pretende buscar respuestas sino también me cuestiono acerca de qué puedo hacer yo o los que, como usted, se preocupan por estas cosas.

Estimado amigo:

Comprendo tu preocupación, pues es la mía también. Pero, al mismo tiempo, es mi reto y mi misión. Son muchos los años que llevo en la profesión de la psicología y en contacto con familias, jóvenes y niños. Vivimos un mundo en que se la gente se cuestiona y se está rebelando contra los principios que la sociedad llevaba como normas.

En los cuarenta y tantos años trabajando con el público, te diré que los problemas son iguales, pero la frecuencia con que ocurren y la falta de responsabilidad de los adultos va en aumento.

Estamos en un mundo donde lo material es más importante que lo espiritual. El ganar dinero es más importante que mantener una relación de familia con un compromiso. Hay que salvar a toda costa la casa, pero no importa perder el hogar.

¿Qué podemos hacer gente como nosotros? Comenzar por sembrar el amor y el buen ejemplo en nuestro hogar. Quizás puede que hayamos cometido errores en el pasado, pero humildemente podemos arrepentirnos y decir: “Voy a ser diferente, voy a hablar más con mis hijos y con mi pareja”.

Una cosecha puede ser mala, pero podemos comenzar a sembrar una nueva. Cada día tenemos que sembrar semillas, en nuestros hijos, en el prójimo. Sembrar no es fácil y el resultado inmediato puede que sea cansancio, sudor y lágrimas, pero hay que continuar sembrando. La alegría y el júbilo vienen cuando la siembra da su fruto. Una familia a la vez, una comunidad a la vez.

He visto a familias con hijos y valores positivos, donde reina el amor y el respeto, aun cuando ellos en su familia original no la tuvieron.

Sí se puede cambiar este mundo, si todos ponemos nuestro esfuerzo. La fe y la esperanza es lo que nos mueve a forjar un mundo mejor. No te quejes, pon tu granito de arena.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net. Sígala en Twitter: @DraIsabel.

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