La mayoría de los hombres, cuando son infieles, comienzan por sentir una atracción física, sexual, que se despierta por una necesidad de sentirse poderosos y capaces de conquistar.
La mayoría de los hombres, cuando son infieles, comienzan por sentir una atracción física, sexual, que se despierta por una necesidad de sentirse poderosos y capaces de conquistar. Archivo el Nuevo Herald
La mayoría de los hombres, cuando son infieles, comienzan por sentir una atracción física, sexual, que se despierta por una necesidad de sentirse poderosos y capaces de conquistar. Archivo el Nuevo Herald