La Dra. Isabel

Los padres, un modelo a seguir

Debemos enseñar que los excesos verbales no son necesarios.
Debemos enseñar que los excesos verbales no son necesarios. Getty Images/Hemera

Hola, estimada doctora Isabel:

No sé qué hacer con mis hijos. Tengo una hija de 16, un varón de 14; y 2 de 8 y 10 años. Se pasan peleando y su padre yo, gritándoles. Esto es imposible, ¿qué hacer? Mi esposo no tiene mucha paciencia ni conmigo. Y me he acostumbrado a gritar para que me escuchen.

Por favor, ayúdeme, pues esto no es vida. Le agradezco por adelantado.

Querida amiga:

Vivimos un mundo donde la violencia ha aumentado. Los jóvenes están experimentando con el sexo y la violencia a una edad más temprana. La violencia en las barriadas les enseña a ellos que la muerte con violencia es aceptable, o por lo menos posible, y ven que la muerte entre los más jóvenes ocurre con demasiada frecuencia.

Por eso tenemos que intentar educar a nuestros hijos, con el ejemplo de nuestro comportamiento en el hogar. Si nuestro hogar refleja violencia, ellos abrazarán esa forma de resolver sus problemas y así serán con las familias que creen cuando crezcan. La violencia en la tele, la música, los juegos del video y las películas ha sido relacionada con la creciente agresividad entre los jóvenes.

Asociaciones estadounidenses –como la Asociación Médica Estadounidense, la Academia Estadounidense de Psiquiatría del Niño y del Adolescente– han declarado que presenciar entretenimientos de naturaleza violenta puede llegar a incrementar actitudes, valores y comportamientos agresivos en los niños. Por eso ellos pueden considerar la violencia como una forma efectiva de resolver conflictos.

Y la forma en que los padres resuelven los conflictos en el hogar sirve de modelo o pauta a seguir por sus hijos. Debes hablar con tu esposo, que deje atrás sus frustraciones del pasado, y comprenda el importante papel que juega, al igual que tú. Si ustedes resuelven con gritos, golpes, groserías, los niños deducirán que es así como se resuelven los problemas.

¿Qué puedes hacer tú? Primero ustedes tienen que reconocer que si sus hijos se sienten queridos, si el tanque de amor está lleno, su frustración es más fácil de manejar. Debemos enseñar que los excesos verbales no son necesarios, aunque estemos disgustados con una persona; quizás podamos llegar a un acuerdo que pueda evitar que se repita ese disgusto en el futuro.

Estos son los pasos a seguir:

1. Aprender a definir el problema

2. Discutir las alternativas para resolverlo

3. Decidir cuál de ellas es la que mejor

4. Poner en práctica la solución

5. Asesorarse después de un tiempo si funcionó esa solución. Si no ha funcionado, regresan al punto 1 y 2.

Nunca es tarde para aprender. Recuerden que esto puede convertirse en un caso de vida o muerte. Pues aprenden a resolver con violencia sus problemas. Tu puedes hacer la diferencia.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net. Sígala en Twitter: @DraIsabel.

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