La Dra. Isabel

La adolescencia y los cambios emocionales

En la adolescencia hay no solo cambios físicos; estos también vienen acompañados de estados emocionales inestables.
En la adolescencia hay no solo cambios físicos; estos también vienen acompañados de estados emocionales inestables. for the Miami Herald

Hola, doctora Isabel:

Desde que mi hijo de ll años comenzó la escuela intermedia, he visto un comportamiento en él diferente y, últimamente, ha empeorado. En los últimos dos meses, él ha crecido unas tres pulgadas; también le ha cambiado la voz, la tiene más grave. Está muy malcriado, se molesta por todo y siempre está molestando al hermano menor y le dice malas palabras.

Cuando lo corrijo me contesta de mala forma. Su actitud es muy fuerte. En cuanto a la escuela, no quiere estudiar y últimamente no está sacando buenas notas, pese a que antes era buen estudiante. Quisiera, por favor, un consejo.

Querida amiga:

En la adolescencia observamos no solo cambios físicos. Estos también vienen acompañados de estados emocionales inestables. A esta edad, parecen no saber ni cómo manejar esas piernas largas, brazos largos, que no parecen estar balanceados ni con la cabeza ni con el resto del cuerpo. Los cambios hormonales, que afectan mucho también nuestros estados emocionales, los confunden y muchas veces se sienten frustrados.

Dicho esto, tienes que propiciar un momento en el que tú y él estén de buenas y puedan hablar. Primero, háblale de que te has fijado en los cambios corporales que están ocurriendo. Explícale que eso puede traer estados emocionales por los cuales, muchas veces, no solo explota, sino que después lo pueden hacer sentirse culpable.

Dile que al mismo tiempo que tú lo comprendes, quieres ayudarlo a aprender a manejar esas emociones. Un ejemplo que le puedes dar es que si él se siente frustrado en ciertos momentos del día, que los anote, y que si no quiere que le hablen que te lo indique, diciendo, “ahora no, mamá, dame un tiempo de una hora o dos”.

Pero le tienes que explicar que en el hogar tienen que existir ciertas reglas para poder convivir juntos. Nadie, y eso incluye a los adultos, debe gritar, insultar y, mucho menos, decirse malas palabras unos a otros, y que vas a incluir ciertas penalidades cuando esto ocurra. Reúne a toda la familia, después de que hables a solas con él, y siéntense a poner claramente las reglas del hogar y mirar las consecuencias. Hay castigos muy efectivos como quitarle el derecho a la televisión, el acostarse más temprano, el limitar las salidas de los fines de semana, etcétera.

Me gustaría que fueses a hablar a la escuela, con la consejera, no sé si todavía estarán en la escuela, y le preguntes qué ha estado pasando este año con tu hijo. Si tiene tiempo libre, búscale clases particulares con una maestra de la escuela, o con los muchos programas educacionales privados que hay en esta ciudad, y así se prepara mejor para el año entrante.

En esa primera conversación con él, asume la responsabilidad si hay algún cambio en el hogar que lo pueda estar afectando.

Buena suerte.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net. Sígala en Twitter: @DraIsabel.

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