Tu cambio tiene que venir desde adentro, no de afuera. No se trata de comprarle flores ni bombones; se trata de acciones, de humildad.
Tu cambio tiene que venir desde adentro, no de afuera. No se trata de comprarle flores ni bombones; se trata de acciones, de humildad. Archivo el Nuevo Herald
Tu cambio tiene que venir desde adentro, no de afuera. No se trata de comprarle flores ni bombones; se trata de acciones, de humildad. Archivo el Nuevo Herald