La Dra. Isabel

Del perdón y el olvido

Doctora Isabel:

Se que usted ha hablado mucho de perdonar... y de olvidar. Pero me está costando mucho olvidar. Perdoné a mi esposo después de que me fue infiel con una mujer más joven que yo. Después de 20 años de casados, y con 3 maravillosos hijos, me encuentro con este problema. Nunca le he sido infiel, pero últimamente me dan ganas de serlo.

El ha cambiado pues está en casa más a menudo, pero nuestra vida emocional y fisica ha cambiado también. Reconozco que lo he abandonado un poco, pues la vida, lo hijos, y la desidia, tomaron control de nuestras vidas.

Nuestros hijos lo quieren mucho, y yo no he dejado de quererle, pero hay veces que los pensamientos me llevan a sentimientos negativos. Ayúdeme por favor.

Estimada amiga:

Es obvio que él te ha herido, y quien sabe cuántas más heridas llevas, que tus sentimientos no son de perdón si no de ira.

Te toca poner en practica las palabras del Padre Nuestro, “perdónanos nuestras ofensas , así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Eso no quiere decir que te tienes que quedar con alguien después de que te haya herido, sobre todo con una de las peores ofensas, la de la infidelidad. Tienes que continuar tratando de evitar esos pensamientos; lo principal es tomar la decisión de si ustedes quieren salvar el matrimonio o no.

La comunicación entre los dos es muy importante. Una de las recomendaciones que le doy a las parejas es la de caminar juntos por lo menos cinco veces a la semana. Quizás, al principio, no se hablen mucho, pero aunque no lo creas eso los une. Están fuera de la casa, sin los hijos, y así pueden hablar.

Quizás uno de los temas que ustedes pueden tratar es el de perdonarse el uno al otro pues él te fue infiel, pero quizás dejaste de darle el cariño que necesitaba. La desidia es algo que es como el comején, que entra poco a poco, hasta que acaba con la base del matrimonio.

Es posible que él pudiera sentirse menos atraído, no necesariamente por como luces, sino porque tampoco trataba complacerte como antes; o quizás no estaban funcionando ninguno de los dos como antes. Esto es algo de lo que tienen que hablar.

El hombre usa la infidelidad en ese momento como un escape a los problemas cotidianos en sus relaciones. Y las mujeres cometen infidelidades para llenar un vacío emocional que no ha sido satisfecho por su relación. Los dos necesitan hablar de cuáles son sus necesidades: las tuyas y las de él.

La relación puede ser rescatada si existe una promesa de que van a trabajar en conjunto. Tienen que enfocar lo que es el compromiso. Debes preguntarle si todavía quiere salvar la relación; también debes preguntártelo tú. Es cuestión de determinación y muy importante, los dos necesitan practicar el perdón. Hay que practicar el perdón a diario, y hay que amarse todos los días. Pequeños actos de amor son necesarios .

Se le adjudica a la Madre Teresa lo siguiente: “Si realmente queremos amar, debemos aprender cómo perdonar”.

Doctora Isabel

Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1.00 pm, Este, 10.00 am, Pacífico y a las 12.00 m, Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

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