La Dra. Isabel

Tú has dado todo tu amor

La adopción es siempre una gran prueba de amor.
La adopción es siempre una gran prueba de amor. Miami Herald

Hola, doctora Isabel:

Me da gusto encontrarla aquí, la admiro y me ha ayudado mucho en mi superación personal. Le diría que mi vida es una gran telenovela no tan feliz al principio, pero lo cierto es que a veces he querido hacer un libro de mi vida, porque es incredible. Mi ex esposo tuvo un hijo con mi hermana menor que yo; y yo tuve cinco abortos espontáneos; de manera que, cuando mi hermana tuvo el bebé que es de mi ex esposo, yo lo adopté. Ella pensaba darlo en adopción, pero le doy gracias a Dios de que mi niño se quedara conmigo.

Ya el niño creció y es el regalo más grande del mundo; lo amo con todo mi corazón y creo que Dios, a través del dolor tan grande que sentí cuando eso sucedió, supo muy bien encaminar las cosas. Todos decían que yo estaba loca, que no podría amar a ese bebé. Pero no es así, el amor de Dios, a través de una madre adoptiva, lo puede todo. Y en realidad no importa de la manera en que todo sucedió. Solo puedo decir que mi amor de madre lo ha podido todo. Y soy feliz dentro de lo que cabe y este no es espacio suficiente para contarle todo, pero, por ahora, es todo lo que puedo compartir. La quiero mucho, que Dios la bendiga.

Querida amiga:

En el mundo actual –donde se cumple tanto el principio del “ojo por ojo, diente por diente”–, es maravilloso recibir una carta como la tuya. Tú has practicado el amor hacia el fruto de aquel que más te ha herido. Más que nada, has criado a ese bebé y has logrado perdonar y seguir tu vida con amor. Me has hecho recordar, lo que en el Sermón de la Montaña Jesucristo nos quiso enseñar, “a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”. Muchos malinterpretan esto, no es que le pongas la otra para que te den una bofetada, es para que mires al otro que te hizo daño desde otro ángulo. De hecho, al enseñar la otra mejilla, estás haciendo eso.

No podemos continuar pagando un mal con otro mal, porque entonces ¿cómo vamos a salir de este embrollo? Comprendo que eso no quiere decir que te expongas a que te continúen hiriendo, es obvio que no lo hiciste, ya que no continuaste con tu marido. Nuestro comportamiento, positivo y amoroso a la larga, es un ejemplo y lección para los que nos rodean. Te felicito, y cuéntame más de tu novela, creo que deben ser muchas más las lecciones que puedes compartir.

Tu amiga,

Doctora Isabel

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

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