María Antonieta Collins

Las redes sociales y el concepto de amistad

‘No soy fanática ni adicta a Facebook; no lo uso para pasarme las 24 horas del día, los siete días de la semana, esperando a ver quién me escribe para responderle’.
‘No soy fanática ni adicta a Facebook; no lo uso para pasarme las 24 horas del día, los siete días de la semana, esperando a ver quién me escribe para responderle’. the Miami Herald

Voy a hablarles de la que suele armarse en las redes sociales con el “último grito” de la moda cibernética: gente que fueron amigos y que se pelean usando la tecnología para ofenderse sin tener que mirarse a la cara. Me enteré por amistades mías sobre esta moderna forma de lanzar improperios o castigar con el látigo del desprecio a quien le parezca, pero no tenía evidencias. Y Zory, una asidua lectora, me escribió con detalles algo que le sucedió. Muchas de sus “amistades” la han borrado de Facebook.

“Me ha sucedido con amistades muy cercanas con las que nunca pensé que tendría una ruptura por algo tan trivial como no comentar en sus páginas sociales sobre algo que ponen. Y lo hicieron sin tener en cuenta que el tiempo de cada uno es muy valioso y no todos pueden desperdiciarlo respondiendo a cosas sin importancia. Yo siempre estoy muy ocupada”.

Había tocado el meollo del asunto. Para entenderlo mejor: se trata de amigos en las redes sociales que dejan de serlo por lo más sencillo: porque no les responden, o peor aún, porque no les dan “likes” a sus comentarios o fotos.

“Soy una persona callada, pero si me pinchan brinco. No le dije nada a ninguna de ellas, pero me di cuenta de que me borraron como amistad al ver que no respondía a las fotos y comentarios que colocan en su cuenta de Facebook. Y me llamó la atención, porque no soy fanática ni adicta a Facebook, lo tengo porque me comunico con una amiga mía periodista de Cuba que me envía fotos y me deja saber de una de mis hijas, que está allá. Y, cuando los correos electrónicos no funcionan, Facebook asume esa misión. No uso Facebook para pasarme 24 horas al día, los siete días de la semana, esperando a ver quién me escribe para responderle”.

Y no hubo aclaraciones cibernéticas a la ruptura de la amistad. “Lo peor –sigue contando Zory– es que quienes borran a sus amistades de Facebook por ‘inactividad’ a sus comentarios no me dijeron las cosas a la cara sino a mis espaldas. Así que yo también los borré. Es increíble que personas mayores de 50 años se comporten de esa forma. De manera que soy indiferente a su modo de pensar y diría que han perdido el juicio. Esas amistades que se distanciaron, nunca me llamaron para aclarar nada y se limitaron a lanzar indirectas”.

Arturo Álvarez, redactor de televisión, cuenta su versión sobre los que se pelean por asuntos políticos o religiosos.

“Todo el mundo tiene opiniones fuertes y hay gente que se lo toma muy a pecho. He borrado a gente por eso mismo, porque se enojan por determinados comentarios. Hay gente que uno conoció y vuelve a contactar por Facebook, pero no son grandes amigos. Al borrarlos se acaba el conflicto de opiniones. Obviamente si es alguien cercano no vas a borrarlo por disentir, pero otras gentes me han contado que tienen en cuenta si los ‘siguen o no’ o si dan ‘likes’ o no”.

Indiana Leyton, productora del show El Gordo y la Flaca, me cuenta más de algunos seguidores de Facebook: “Las cosas han llegado a extremos que rayan en lo increíble. Hay quienes de plano anuncian: “Estoy limpiando y sacando gentes de mis redes sociales que no quiero ni ver. ¡Me siento feliz!” O “Si no me das ‘likes’ te borro. ¿Para qué me sirves?”

“Todo esto –cavila Zory– me ha llevado a pensar que las redes sociales se han convertido en un zafarrancho. O, mejor dicho, esto lo hacen quienes solo piensan en contar sus vidas públicamente”.

Y añado. ¿Se perderá también el concepto de amistad a causa de las redes sociales?• 

mariaantonietacollins @yahoo.com

@CollinsOficial

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