María Antonieta Collins

María Antonieta Collins: ¿Prostitutas? Sí, pero profesionales y además bilingües

Le digo a usted que me toca ver cada cosa, que estas columnas se escriben casi solitas.

Resulta que mientras busco información en esta ciudad para mi cobertura del Noticiero Univisión, de pronto me entero de algo que me hace salir corriendo a investigar. La Asociación de Prostitutas del Estado de Minas Gerais –cuya capital es donde me encuentro– ha anunciado con bombos y platillos que con motivo del la Copa Mundial de la FIFA decidió que sus agremiadas, centenares de profesionales del sexo, como aquí oficialmente se les llama, incluidas veteranas y miembros de la comunidad transexual que atienden a los turistas que han llegado a la región, reciban capacitación profesional para su empleo.

Y ¿eso qué es?, pregunto. La ley de la oferta y la demanda, me responden. Decido entonces investigar de qué se trata.

Resulta que para el evento deportivo más grande del planeta, la asociación de prostitutas calcula que a Minas Gerais han llegado unas 2,000 mujeres y trasvestis en busca de trabajo, ya que los salarios se han disparado. Una hora de sexo con profesionales cuesta el equivalente a $250, cuando sin el Mundial por el mismo servicio se pagaban $100.

Todo esto que le cuento no dejaría de ser parte de una historia más si no fuera por un elemento extra: la preparación que ahora están teniendo y que incluye capacitarlas en el idioma inglés.

Su presidenta, que se llama Cida, sale a explicar: “Así como los hoteles, restaurantes y los comercios se preparan para recibir a los turistas en Belo Horizonte, las profesionales del sexo también nos capacitamos para prestar la mejor atención posible a la clientela”.

“Ofrecimos cursos básicos de inglés a más de 300 muchachas de nuestro giro, que es la atención al cliente”, agregó. “También les hemos dado una cartilla de idiomas para que tengan a mano y que contiene las frases elementales para facilitar la conversación y la eventual negociación de los servicios que cada una preste. Pero esto lo unimos a una campaña de orientación sobre enfermedades sexuales y prevención, aunque es importante mencionar que nada de esto lo damos a menores de edad, y que denunciamos cualquier caso de tráfico de personas”.

Cida afirma que actualmente en el Estado de Minas Gerais hay cerca de medio millón de profesionales del sexo, y que solo aquí en Belo Horizonte hay unas 80,000 que no entienden otro idioma que no sea el portugués, lo que causa confusiones, problemas y hasta fraudes, porque hay clientes que no pagan por los servicios amparándose en que “no entendieron las condiciones”.

“Todo es asunto de que nos vean como lo que somos, unas empresarias, como las de cualquier otro tipo de negocio, que tenemos un servicio que ofrecer y que es muy solicitado”, dijo la presidenta. “Entonces, ¿por qué no capacitarnos y exigir lo que los demás tendrían?”

Cida se queja de que han llegado a Minas Gerais trabajadoras sexuales de Colombia, Venezuela y Chile que les están haciendo competencia porque entienden el inglés.

Me quedo pensando en la reflexión final de la mujer de extraño nombre: “Hay que vernos como una empresaria cualquiera, que traemos arriba, el producto que ofrecemos”.• 

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