María Antonieta Collins

¿Estamos sobregirando la cuenta de crédito de la Tierra?

Los cambios de temperatura extremos, como ir de un intenso calor a oficinas con aire acondicionado puede tener un impacto en la salud de las personas.
Los cambios de temperatura extremos, como ir de un intenso calor a oficinas con aire acondicionado puede tener un impacto en la salud de las personas. TNS

Hoy me puse ecológica, pero dígame si tengo o no razón.

Está una temblando materialmente como esquimal nada más entrar a un supermercado por la temperatura fría que hay en todos ellos donde no importa que el cliente llegue de la calle donde el calor del verano es insoportable. Le ha sucedido, ¿verdad?

Lo que piensa una en ese instante es en la “pulmonía doble” que se puede pescar inmediatamente por el cambio abismal de temperatura, y ni que decir de los escalofríos al andar por el pasillo donde se encuentran los alimentos congelados o al intentar sacar algo de las neveras donde se guarda la comida congelada. En pleno verano hay que ir forrada de ropa. ¿No le ha pasado?

A mi sí, y de inmediato pienso en la hipocresía de todos los que hablan de cuidar los recursos de la Tierra pero hacen lo contrario es decir, de lo primero que se quejan al llegar a un lugar es de “lo alto” que tienen el aire acondicionado. por lo que piden de inmediato “que bajen” unos grados hasta colocarlo en menos de 70 Fahrenheit.

¿Quién piensa que la Tierra también tiene un presupuesto ecológico de recursos naturales y por lo tanto una cuenta para gastar cada 365 días? ¿Quién piensa que en esta ocasión lo que tenía para utilizar para el año 2019 se terminó cinco meses antes del mes de diciembre, acabándose exactamente antes del 27 de julio pasado de acuerdo a la organización Global Footprint? Los ejemplos prácticos son los que ponen en contexto la gravedad de abusar de los recursos de la Tierra y es algo que todos vivimos.

En las oficinas las temperaturas que fluctúan alrededor de los 65 grados Fahrenheit hacen invariable la imagen de escritorios donde en las sillas descansan todo tipo de suéteres, ponchos y chales que la gente utiliza para abrigarse porque el frío es tal que si no se cubren, no se necesita ser experto para saber que están en peligro de una gripe.

Pero sucede en todas partes, los cines, teatros, restaurantes, los lugares públicos bajo techo, donde no hay conciencia de nadie de pedir que se suban los termómetros y que cada quien piense en que estamos gastando algo que difícilmente podemos recuperar, con la indolencia de decir:

“Ay, yo tengo mucho calor, después pensaré en lo que le pasa a la Tierra”. Es “YO” por delante de todo.

Por mi parte tengo en el maletero de mi auto toda clase de suéteres y chales para ponérmelos para no enfermarme cada vez que las bajas temperaturas en pleno verano me azotan.

Es el egoísmo haciendo honor al refrán: Comiendo mis dientes que me importan los parientes. ¿Piensa que eso es fantasía?

Pues le digo que no. En julio comenzamos a gastar lo que la Tierra tiene por presupuesto para el año 2020. Es nuestra indolencia sea verano o sea invierno.

¿Acaso no le ha pasado que en el invierno se sube más la calefacción de los centros comerciales, las tiendas por departamento, los lugares públicos cubiertos para estar más que a gusto, sin importar que al salir a la calle el choque por el cambio de temperatura ponga al cuerpo en problemas?

En Estados Unidos si sucede. Todo es agradable al cliente que, en los “malls” andan en shorts y ropas ligeras por la calefacción que es insoportable. Que eso provoque calentamiento global o que se sobregire la cuenta de la Tierra, no importa.

No sé qué podemos hacer ante los oídos sordos. Quizá desposeernos del egoísmo y la comodidad y ayudar con nuestros termostatos, seguramente cooperaríamos también con quejarnos menos, con hacer conciencia entre quienes no les importa, con una frase que hace pensar: “No somos dueños de la Tierra, la hemos pedido prestada a la siguiente generación y lo que estamos haciendo en realidad es robársela a nuestros hijos y nietos…”. ¿O no?

Twitter: @CollinsOficial. Correo: mariaantonietacollins@yahoo.com.

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