Walter Mercado

El día que Walter Mercado vio por un huequito el secreto de Alicia Alonso antes de salir a bailar

Con solo 14 años y una tremenda pasión por el ballet, Walter Mercado tuvo la oportunidad de conocer a Alicia Alonso. Ese viaje a Puerto Rico de la prima ballerina cubana, que falleció el jueves 17 de octubre en La Habana, quedó grabado para siempre en la memoria del joven Mercado, que aun no soñaba con convertirse en uno de los astrólogos más famosos de su isla y Latinoamérica.

“Alicia vino a Puerto Rico con su entonces cuñado, el coreógrafo Alberto Alonso, que montó Pedro y el Lobo, y le hacía falta niños para ver a la diosa bailar”, recordó Mercado, que se quedó maravillado con la preparación de la bailarina antes de salir a escena.

Mercado contó la experiencia tan cercana que vivió con Alicia –sin que ella se enterara, por supuesto, acotó– en una entrevista exclusiva con el Nuevo Herald en julio, realizada en su casa de Río Piedras.

En esa ocasión, Mercado fue elegido para formar parte del grupo de niños y jóvenes que se sentaba a los pies de la bailarina durante la función. Ya en un plano más íntimo, en el camerino pudo ver cómo la maquillaban, momento que Alicia aprovechaba para mover las manos con un ritmo y cadencia que anticipaban los pasos que haría en el escenario.

“La vi por un ‘rotito’, porque ella no quería que nadie entrara, pero yo era tan curioso”, dijo Mercado, que describió cómo “la bailarina levantaba la pierna y hacía el arabesco y los movimientos del baile con las manos”.

En ese entonces surgía la pasión de Mercado por el ballet, que durante sus años universitarios lo llevó a escapar de las clases de Química orgánica para ir a bailar. Su mamá quería que fuera farmacéutico y Walter estaba tratando de complacerla, pero el ballet pudo más.

“Ver bailar a Alicia fue una experiencia, una inspiración”, dijo Mercado, aclarando que “aunque no comparto sus ideas, hay que reconocer cuando alguien es grande y ella es inmensa a nivel mundial”.

Mercado aclaró a su vez la noción que tienen muchos de que había estudiado en la escuela de ballet de Cuba. Nunca estuvo allí, pero sí desarrolló una relación con tres bailarinas cubanas que provenían de la escuela fundada por Alonso y que llegaron exiliadas a Puerto Rico.

“Ellas enseñaron en mi academia”, dijo Mercado, que tuvo también una compañía artistica llamada Caguana.

Mercado fue alumno de la maestra alemana Herta Brauer, que hizo carrera en Puerto Rico después de salir de Europa huyendo del nazismo.


“Me pusieron de primer bailarín por ser tan persistente”, rememoró Mercado, que recuerda una presentación mágica de Sueño de una noche de verano en el Teatro La Perla de Ponce. Entonces la carretera a la ciudad ponceña era muy curva y en el camino la troupe artística perdió el vestuario, apuntó, indicando que a Brauer, para salvar la situación, se les ocurrió vestirlos con hojas de árboles, sábanas y fundas.

“Estabamos desnudos, cubiertos con lo esencial, pero la gente decía que estábamos vestidos por los ángeles. Fue una experiencia genial”, concluyó Mercado, quien más tarde cambió el baile y la actuación por la astrología.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University.
  Comentarios