Walter Mercado

Walter Mercado miró el futuro de millones de seguidores, pero dejó interrogantes sobre el suyo

En su condición del astrólogo más famoso de América Latina, Walter Mercado parecía ser capaz de mirar al futuro y pronosticar los triunfos y retos que su legión de seguidores enfrentaría.

Pero su propia muerte el sábado debido a una insuficiencia renal pareció sorprender a la estrella de 87 años.

En momentos que comienzan esta semana los tributos a Walter Mercado, amigos y familiares dijeron que la carismática personalidad hablaba a menudo de la reencarnación y la vida en el más allá en abstracto, pero nunca habló de su propio final, de sus últimos deseos ni dónde quería que le dieran sepultura.

“Nunca habló de su propia muerte… nunca hizo ningún plan”, dijo Betty Benet, una de las sobrinas de Mercado, quien lo veía casi a diario.

Willie Acosta, quien fue su asistente personal durante casi 50 años, dijo que su amigo y jefe le había dicho a lo largo de los años que quería la frase “Yo no nací y no morí” en su tumba. Pero más una idea que una instrucción.

“Nunca pensó que ese día llegaría”, dijo Acosta, mientras llegaban dolientes a la funeraria en San Juan. “Incluso cuando ya estaba en cama, nunca pensó que la muerte estuviera tan cerca”.

Los tributos a Walter Mercado se están celebrando este miércoles y jueves en su natal Puerto Rico, y le darán sepultura el viernes en El Señorial Memorial Park, cerca de su casa en Cupey.

Benet dijo que todas las actividades están abiertas al público porque su tío hubiera querido despedirse de sus seguidores.

Reposando en un ataúd de madera pulida, Mercado tenía el cabello peinado hacia atrás y tenía puesto un traje de terciopelo color vino con un broche de oro en el cuello. El ataúd estaba cubierto de flores blancas y tenía al lado una de sus famosas capas de brillo.

“Conseguimos las calas más hermosas que había, le echamos perfume y lo vestimos con mucho glamour, como a él siempre le gustaba”, dijo Benet. “Vamos a tratar de hacer muchas de las cosas que pensamos que él le gustaría haber hecho, cosas que pensamos que le hubiera agradado”.

Aunque Walter Mercado era conocido por su coloridas y brillantes capas y joyas, Acosta dijo que su amigo hubiera aprobado el estilo menos estridente de la ropa que ahora lleva.

“Esta es su última presentación, su último show, y queríamos hacer algo más serio, elegante pero serio”, dijo.

Después de comenzar su carrera como bailarín y actor de televisión en Puerto Rico, Mercado creó un imperio astrológico que llega a millones de personas a través de servicios sindicados y presentaciones en televisión.

Era un nombre familiar que trascendió generaciones en toda América Latina.

Benet dijo que la gente joven muchas veces paraba a Mercado en las calles.

“Le decían: ‘No podía abrir la boca cuando usted estaba en la televisión porque mi abuela temía perderse su horóscopo’ ”, recuerda ella.

Para los que no crecieron con él, a veces se le veía como una caricatura, el astrólogo teatral que terminaba todas las presentaciones con su frase única: “Con mucho, mucho amor”.

Cristina Costantini, codirectora de un documental sobre la vida de Mercado que se estrenará pronto, dijo que es difícil describir al ícono a las personas que no estaban familiarizadas con él.

“Él tenía la importancia cultura de Oprah y Mr. Rogers y Liberace, pero era también un consejero espiritual, así que es muy difícil explicarlo a las personas que no crecieron con él”, dijo la cineasta. “Es inmensamente importante para la comunidad hispana”.

Entre los que le rindieron tributo el miércoles estuvo Lin-Manuel Miranda, estrella de Hollywood y Broadway, quien visitó brevemente la funeraria.

Virginia Prieto, seguidora de Walter Mercado de hace muchos años, dijo que lo conocía de cuando dirigía una academia de baile.

“Siempre dije que era un hombre muy apuesto, con una piel y un cabello hermosos”, dijo Prieto, tratando de contener las lágrimas. “Hasta después de muerto es bello”.

“Tenía un gran corazón y era una bella persona”, agregó. “Por eso todo Puerto Rico le brinda su respeto”.

La misión de vida de Walter Mercado —los horóscopos— continuarán. Su empresa de medios funcionaba desde hace mucho tiempo como un negocio familiar.

Benet dijo que ella y una de sus hermanas trabajaron con Mercado de lunes a viernes durante los últimos 30 años, creando horóscopos y ayudándolo a escribir libros en la villa de dos pisos donde vivía solo con su perra Runa.

“Conocemos en detalle cada paso del proceso”, dijo Benet de las cartas astrológicas. “Y será nuestro placer seguir creándolas, mientras que el público las quiera”.


Acosta dijo que también hay otros planes de mantener vivo el legado de Mercado. Algunas de sus 1,500 capas se expondrán y otras han sido subastadas en actividades caritativas. También hay planes de convertir su casa en un museo.

“Era un ser de luz que pasó por este mundo con un mensaje y un legado de paz y amor”, dijo Acosta. “Era una estrella fugaz”.

  Comentarios