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Discapacitada con ingresos limitados necesita muebles

Myrtle Royce se siente satisfecha con su familia, formada por su hija Krystal, sus tres nietos y su compañero Albert. Y Royce no pide mucho: un sofá y un juego de comedor nuevos serían de gran ayuda.
Myrtle Royce se siente satisfecha con su familia, formada por su hija Krystal, sus tres nietos y su compañero Albert. Y Royce no pide mucho: un sofá y un juego de comedor nuevos serían de gran ayuda. / pfarrell@miamiherald.com

Los remedios más poderosos y sanadores en la vida de Myrtle Royce no venían en ámpulas de medicamentos por receta, sino en la forma de niños, a saber, sus nietos Kylie, Jake y Ellie, de 5, 3 y 1, respectivamente.

 ‘Son como una dosis de medicina’ ”, dijo Royce, citando a Albert Miranda, su compañero desde hace 13 años.

Los tres niños, dijo Royce, le dan una alegría infinita. Pero son sólo una pequeña parte de una compleja rotación de tratamientos que mantiene activa a Royce, de 50 años y de Miami. Royce lleva batallando con la diabetes casi toda su vida, pero los problemas graves comenzaron en el 2005, cuando se cayó y se lesionó la espalda mientras salía de un ascensor roto en el Bascom Palmer Eye Institute, donde trabajó más de un decenio como operadora telefónica.

“A partir de ahí todo fue cuesta abajo”, dijo.

Lo que siguió fueron seis años de pruebas médicas y citas en el tribunal para determinar si cumplía los requisitos para recibir beneficios por discapacidad. Hoy, Royce sufre de hipertensión, problemas en las tiroides e insuficiencia renal, esto último debido a la cantidad del antibiótico vancomycin que le administraron en un hospital en el 2006 para combatir una infección bacteriana.

Ahora necesita a alguien que la ayude para realizar actividades normales; bañarse sola es casi imposible e ir a comprar alimentos demora mucho más porque tiene que leer con cuidado las etiquetas para determinar el contenido de sodio, fósforo y potasio.

El 12 de noviembre comenzó las diálisis, un tratamiento intensivo en que un aparato elimina el exceso de agua y desechos orgánicos del cuerpo, que es una de las funciones del riñón.

“[Albert] estaba preocupado de que si me comenzaba a hacer diálisis, me iba a morir, y yo le dije: ‘No, esto me va a ayudar a vivir’ ”, dijo Royce.

Sin embargo, cada una de las tres diálisis que se hace a la semana, y que duran tres horas, la dejan “atontada”.

“No tengo energía para hacer nada”, agregó.

El resultado es una rutina monótona, aliviada por poco más que tres comidas diarias y horas de ver televisión.

Royce se siente satisfecha con su familia, formada por su hija Krystal, de 31 años, sus tres nietos y su compañero, Albert. Y Royce no pide mucho. Pero un sofá nuevo en que pueda aliviar sus circunstancias mirando el Travel Channel (uno de sus favoritos) y un nuevo juego de comedor, en el que pudiera disfrutar de sus comidas favoritas (las pocas que cumplen las estrictas exigencias de su dieta), serían de gran ayuda.

“Es lo mejor que me ha pasado en el vida”, dijo Miranda mirando a Royce. “Lo repito mil veces, lo mejor que ha pasado. Ella se merece algo bueno” .

Cómo ayudar: El Wish Book trata de ayudar a cientos de familias necesitadas este año. Para donar, puede pagar con seguridad en http://bit.ly/1NgNUZx. Para donar a través de un teléfono móvil, envíe el texto WISH al 41444. Para conocer más información, llame al 305-376-2906 o envíe un correo electrónico a wishbook @MiamiHerald.com. (Los artículos más solicitados son computadoras portátiles y tabletas para la escuela, muebles y furgonetas de acceso especial). Lea más en MiamiHerald.com/wishbook

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