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Trump trata de agradecer al presidente Morales debilitando comisión anticorrupción en Guatemala

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales (izq), saluda al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en su despacho en Jerusalén,  el 16 de mayo del 2018.
El presidente de Guatemala, Jimmy Morales (izq), saluda al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en su despacho en Jerusalén, el 16 de mayo del 2018. Debbie Hill

Después que Guatemala siguió el ejemplo de Estados Unidos y trasladó su embajada en Israel a Jerusalén, el gobierno del presidente Donald Trump ha estado tratando de debilitar una comisión internacional sobre la corrupción que investiga al presidente guatemalteco, según tres personas familiarizadas con las discusiones.

El gobierno de Trump todavía debate qué cambios específicos desea, pero conversaciones entre varias agencias han alarmado a partidarios de la comisión en Guatemala y Washington, quienes opinan que los cambios pudieran socavar el papel que juega la comisión, respaldada por las Naciones Unidas, en el combate a la corrupción oficial y otras causas de la inmigración ilegal a Estados Unidos.

Los cambios propuestos a la Comisión Internacional sobre la Impunidad en Guatemala (CICIG) incluyen cambiar su mandato para redefinir más estrechamente la corrupción, aumentar los requisitos de información de los donantes, limitar el período del comisionado y nombrar a un vicecomisionado, que Guatemala ayudaría a escoger, según las fuentes.

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, quien con su familia es objeto de una investigación de la CICG, ha acusado a la comisión de abusar de su poder y ha tratado de expulsar al comisionado, Iván Velásquez.

Hasta hace muy poco, las críticas no recibieron mucha atención porque a la agencia se le acreditó el combate a la delincuencia y la corrupción. Pero la comisión enfrenta ahora acusaciones de corrupción y abuso de poder, que republicanos han dicho no han sido abordadas.

La Casa Blanca se mostró particularmente agradecida a Morales por respaldar la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel en medio de fuertes protestas internacionales. Guatemala fue el segundo país en trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalén después que Estados Unido hizo lo mismo hace unos meses. Jerusalén es una capital dividida y una parte está en territorio palestino.

“La única razón por la que Estados Unidos hace esto es porque está feliz de que Guatemala haya trasladado su embajada a Jerusalén”, dijo una fuente estadounidense con conocimiento directo de las conversaciones. “Sólo porque el presidente [Morales] está molesto de que la CICIG investigue a algunos de sus familiares toma la decisión [de mudar la embajada a Jerusalén] para destacarse ante el gobierno de Trump, y entonces la dice a Trump: 'Ayúdeme con la CICIG’ “.

Estados Unidos ha gastado $44.5 millones —el mayor donante— en apoyar la CICIG desde que se estableció en el 2007.

Creada para enfrentar y desmantelar las fuerzas de seguridad y las redes delincuenciales que han infiltrado todos los niveles del gobierno y la sociedad guatemalteca, la CICIG en lo fundamental ha recibido apoyo bipartidista en Washington y ha sido aplaudida internacionalmente por ofrecer estabilidad democrática en un país violento en que miles de personas huyen todos los años a Estados Unidos.

La comisión ha identificado más de 60 redes de delincuentes y ayudado a la fiscalía guatemalteca a condenar a más de 200 personas bajo cargos de corrupción, entre ellos políticos, jueces, policías y narcotraficantes.

El caso más destacado ocurrió en el 2015, cuando la CICIG ayudó a descubrir una trama de fraude en la Aduana que llevó a la renuncia del entonces presidente Otto Pérez Molina, su vicepresidenta, Roxana Baldetti, y miembros de su gabinete.

Funcionarios del Departamento de Estado reconocen que el papel de la CICIG en el combate a la corrupción ayuda a reducir la inmigración ilegal en Estados Unidos. Un portavoz de la Oficina de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado declinó abordar directamente los cambios propuestos, pero dijo que la CICIG tiene que seguir combatiendo la corrupción y la impunidad que socava la seguridad en Guatemala.

“Cualquier reforma de la CICIG sólo deber servir para fortalecer la comisión y preservar su importante mandato independiente”, dijo el portavoz, quien habló a condición de no ser identificado.

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(De izq. a der.) Salvador Sánchez, presidente de El Salvador; Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos; Jimmy Morales, presidente de Guatemala, y Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras, antes de una reunión sobre inmigración en el Palacio Nacional de la Ciudad de Guatemala, el 28 de junio del 2018. Luis Soto AP

Republicanos dicen que la CICIG comenzó a combatir las redes delincuenciales, pero que Velázquez ha enfocado el trabajo de la entidad en los delitos no violentos cometidos por profesionales de los negocios y del gobierno, que no es para lo que se creó.

“Parecen más interesados en estas iniciativas de alto perfil que generan gran publicidad, como investigar al hermano y a un primo de Morales, para entonces regodearse en la atención recibida, para ser francos”, dijo José Cárdenas, quien trabajó en el Consejo de Seguridad Nacional durante la presidencia de George W. Bush y habla regularmente con funcionarios del gobierno de Trump.

Algunos republicanos se alarmaron sobre la CICIG después que ayudó a enjuiciar a una familia rusa acusada de comprar pasaportes falsos en Guatemala. Igor Bitkov y su familia alegaron que huyeron de Rusia en el 2009 buscando un lugar seguro en Guatemala tras ser amenazados física y jurídicamente por el gobierno ruso, que investigó su negocio de papel.

Una comisión congresual celebró una audiencia de emergencia en abril sobre si la CICIG había ayudado "al Kremlin a destruir a una familia rusa.

El senador Marco Rubio, republicano por Florida y uno de los críticos más duros de la CICIG, y a quien Trump escucha sobre el asunto, escribió a Morales, cuestionando "la capacidad de la CICIG para mantenerse alejada de la corrupción que está encargada de investigar”.

Rubio presionó para retener $6 millones en fondos estadounidenses a la comisión y dijo que eso generó el impulso necesario para las reformas.

“Hasta hace poco, ha habido poca supervisión del Congreso sobre cómo la CICIG gasta millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses”, declaró Rubio a McClatchy. ”Ejemplos reciente, específicamente el caso de la familia Bitkov, demuestran la necesidad de una mayor transparencia”.

Morales fue elegido tras la caída de Pérez Molina e hizo campaña con el lema de "ni corrupto ni ladrón”. Morales prometió un fuerte apoyo a la CICIG y trabajó con la comisión hasta que esta descubrió más de $800,000 en fondos de campaña que Morales no pudo explicar.

Morales declaró a Velásquez persona non grata y le ordenó salir del país, pero los tribunales lo impidieron.

Sin embargo, Velásquez y miembros del sector privado no se han dado por vencidos.

Guatemaltecos acaudalados están gastando $80,000 mensuales en cabilderos en Washington para impulsar "el imperio de la ley", una campaña que algunos dicen está dirigida a la CICIG. Y Morales ha estado tratando de ganarse el favor de Trump, con medidas como el traslado de la embajada, que algunos aliados de Estados Unidos calificaron de "irresponsable" y "peligrosa".

Benjamin Gedan, quien fue director para asuntos de América Latina del Consejo Nacional de Seguridad durante el gobierno del presidente Barack Obama, dijo que es raro que el presidente de Guatemala invierta tanto capital político "rogando a la Casa Blanca que contenga a la CICIG”.

“Uno pensaría que estarían solicitando asistencia económica a Estados Unidos, o defendiendo los derechos de los migrantes guatemaltecos”, dijo Gedan. “En su lugar, se han coludido para socavar una de las instituciones más efectivas y populares del país”.

Funcionarios de la CICIG dijeron que cualquier cambio a la comisión debe ser aprobado por la ONU y el gobierno guatemalteco.

Matías Ponce, portavoz de la CICIG, dijo a McClatchy que la comisión está comprometida con la transparencia y abierta a sugerencias sobre cómo mejorar su trabajo. Pero Ponce rechazó los intentos de vincular al Kremlin y a la comisión como parte de una campaña para socavar la labor del grupo.

Ponce agregó que las investigaciones en el sector privado y la arena política eran avances naturales de su trabajo de perseguir las redes clandestinas de seguridad que han infiltrado la sociedad guatemalteca.

"Es natural que los grupos afectados por las investigaciones reaccionen contra la comisión", dijo Ponce. "En este momento hay cientos de personas que pertenecen a grupos y sectores muy poderosos afectados por investigaciones o ya condenados. La oposición y la campaña contra la comisión es grande".

Para hacer cualquier cambio, Estados Unidos tendría que convencer a otros donantes importantes de la CICIG. Algunos, como el gobierno de Holanda, han felicitado públicamente a la CICIG y al comisionado.

Fernando Carrera, ex canciller guatemalteco, dice que se pueden mejorar las cosas, pero afirmó que cualquier cambio no puede debilitar la CICIG y debe realizarse después de las próximas elecciones para no alentar a fuerzas políticas corrupta.

“Digámoslo así: para quienes defienden a la comisión, hay algunos extremistas que creen que solamente la comisión en su forma actual y el comisionado pueden ofrecer el liderazgo debido para la batalla contra la corrupción”, dijo Carrera. "Yo no voy tan lejos".

Franco Ordoñez: 202-383-6155, @francoordonez
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