Algunos medios en español de Miami culpan falsamente a Black Lives Matter y antifa por disturbios
Las 100.000 personas que sintonizaron el programa de YouTube de Alexander Otaola inmediatamente después de la mortífera insurrección del miércoles en Washington D.C., escucharon al influyente presentador cubano culpar en parte a la izquierda por los sucesos.
“La protesta no es un delito”, dijo Otaola, quien fue sumamente influyente el año pasado fomentando apoyo para el presidente Donald Trump en el sur de la Florida. “Aunque los demócratas quieran demonizar esto, satanizar esto, convertir esto en lo peor que está pasando en Estados Unidos, yo creo que los últimos meses bajo el terror de Black Lives Matter [y] antifa ha sido la época más triste” del país.
Los comentarios de Otaola reflejan muchas de las opiniones compartidas en los medios conservadores después de que miles de partidarios de Trump escucharon un discurso del presidente fuera de la Casa Blanca y luego marcharon hacia el edificio del Capitolio de EE UU, donde entraron a la fuerza e interrumpieron un procedimiento instrumental en la transición pacífica del poder de Trump al presidente electo Joe Biden. Cinco personas perdieron la vida.
Pero la descripción de Otaola de una revuelta sin precedentes muestra hasta qué punto algunas figuras de los medios de comunicación en español de Miami continúan promoviendo la retórica divisiva y a menudo engañosa de Trump entre sus audiencias.
En una entrevista el jueves, Otaola dijo que la violencia es inaceptable, “venga de dónde venga ... venga de los republicanos, de los demócratas, de Black Lives Matter o de los patriotas”. Continuó criticando a antifa, un movimiento antifascista que a veces hace recurso a la violencia, aunque no hay evidencia de que haya participado en los acontecimientos del miércoles.
“Lo que es terrible además de la violencia es que una parte de la sociedad norteamericana ... se había mantenido en silencio mientras Portland ardía, mientras Seattle era dominada por antifa. Nadie se manifestó con esta fiereza”, dijo.
Lo que Otaola dice y hace tiene importancia. Desempeñó un papel decisivo en la organización de una serie de caravanas pro-Trump el año pasado en Miami. Su influencia hasta le consiguió una entrevista con Trump, traducida por el congresista republicano Mario Díaz-Balart, pocos días antes de las elecciones.
Otaola es solo una de varias personalidades en los medios de comunicación en español de Miami que repiten las acusaciones de fraude de Trump, suspicacia sobre los objetivos del movimiento de derechos civiles y quejas contra los principales medios de comunicación, una retórica que se popularizó durante el curso de las elecciones presidenciales.
A raíz del asedio al Capitolio, los presentadores de los programas de la tarde y la noche en las populares estaciones de radio AM en español de Miami continuaron difundiendo teorías de conspiración sobre una elección robada y minimizaron o tergiversaron los eventos que ocurrieron el miércoles en la capital.
Hubo “buses llenos de gente de antifa”, dijo la conductora Lucy Pereda el jueves en La Poderosa 670 AM de WWFE. “Hay fotografías de personas de antifa dentro del Capitolio ... Ellos iniciaron” el asalto.
El locutor cubanoamericano Agustín Acosta hizo una declaración menos amplia, pero igualmente falsa, en Actualidad Radio, la estación de radio AM más popular de Miami, cuando alegó que una empresa de reconocimiento facial había identificado al menos a un miembro de antifa en la muchedumbre que irrumpió en el Capitolio, haciéndose eco de una noticia ampliamente compartida (y desacreditada) del Washington Times.
La copresentadora de Acosta, Carines Moncada, quien el año pasado generó noticias nacionales cuando acusó a una cofundadora de Black Lives Matter de practicar brujería, compartió un enlace a esa historia engañosa con sus más de 45,000 seguidores en Twitter.
El jueves, durante el programa diario de cuatro horas de Moncada y Acosta, el dúo argumentó que la violencia y los disturbios que estallaron durante el verano en respuesta al asesinato policial de George Floyd deberían ser una mayor fuente de consternación que el asedio al Capitolio.
“Esos no son terroristas, los que fueron” a D.C., dijo Acosta, antes de agregar que el mayor daño causado por el motín fue que interrumpió el esfuerzo de rechazar el “fraude electoral” de la elección presidencial. “Se perdió por completo esa oportunidad porque toda la noche el Congreso estuvo centrado en condenar los eventos de la tarde. Hubo un daño extraordinario que desvirtuó por completo lo que se pretendía hacer en el marco de esta sesión unificada del Congreso federal”.
No todos los medios en español son problemáticos, por supuesto. Hay periodistas y analistas responsables que trabajan en la industria. Pero Roberto Rodríguez Tejera, quien copresenta un programa matutino en Actualidad, dijo en una entrevista que los locutores sin escrúpulos son un problema importante.
“Puedes sintonizar cualquier estación de radio en cualquier momento del día y encontrar la misma narrativa: que la elección ha sido robada”, dijo.
Tejera dijo que una distinción importante en los medios en español es que “está en un idioma diferente, por lo que nadie presta atención a lo que hacemos. Nos salimos con la nuestra”.
Phillip M. Carter, sociolingüista e investigador de lenguaje y cultura en la Universidad Internacional de Florida, donde centra su trabajo en las comunidades latinas en EEUU, dijo que es igual de fácil encontrar distorsiones de la verdad en la radio en inglés como en español. Pero dijo que los programas en español plantean un mayor problema en el sur de Florida debido a que sus audiencias son más grandes.
“Se trata de la dinámica lingüística y la dinámica política en el sur de Florida”, dijo Carter. “Existe la noción que las cosas que uno dice en español no están sujetas a críticas porque el español se considera aquí como lengua minoritaria, aunque es, en cierto modo, la lengua mayoritaria”.
Y las narrativas influyen al público.
Entre los oyentes de los programas de radio en español se encuentra la inmigrante cubana Caridad Gómez. El martes, había conseguido que su presentadora favorita, Hilda Rabilero de La Poderosa, promoviera una caravana que Gómez había organizado para transportar en autobús a otros partidarios de Trump desde Miami a Washington, D.C. El punto de encuentro fue La Carreta en Bird Road, un restaurante de gastronomía cubana que desde las elecciones ha servido como popular sitio de encuentro para las protestas pro-Trump.
Rabilero había mencionado la caravana después de criticar el “flagrante fraude electoral” y pedir a los oyentes que se pusieran en contacto con senadores de Florida y miembros del Congreso para instarlos a rechazar la certificación de la victoria de Biden. Treinta y siete personas terminaron viajando a D.C. en el autobús alquilado por Gómez.
Mientras viajaba de regreso a Miami dos días más tarde, Gómez dijo que su grupo no formó parte de la turba que irrumpió en los pasillos del Capitolio. Pero planteó la posibilidad de que haya más disturbios en el futuro en rechazo a la victoria de Biden.
“Este es el aperitivo solamente. No lo vamos a permitir”, dijo Gómez. “Estoy dispuesta a dar mi vida para salvar a mi país. Si me hubieran dado el tiro a mí ayer yo estuviera feliz”.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de enero de 2021, 4:59 p. m. with the headline "Algunos medios en español de Miami culpan falsamente a Black Lives Matter y antifa por disturbios."