‘Todavía es un poco secreto’: La transformación de Doral atrae a los recién llegados
Excepto por todas las caras con mascarillas, un sábado reciente en Doral pudiera haber servido como el tráiler de una película sobre la vida tras la pandemia.
Los niños daban volteretas en la hierba, los padres jóvenes daban de comer a sus bebés en cochecitos y las parejas caminaban de la mano por el exuberante Downtown Doral Park mientras los corredores y los ciclistas pasaban en zigzag. En el centro del parque, una multitud se reunió para asistir a un concierto al aire libre con la presentación en vivo de la Miami Symphony Orchestra.
“Doral se ha convertido realmente en un lugar donde la gente puede trabajar, vivir y jugar sin tener que salir de la zona”, comentó el alcalde Juan Carlos Bermúdez.
Conocida durante mucho tiempo como un centro de almacenes, la ciudad ha empezado a desprenderse de esa reputación. Ha atraído exposiciones de arte público valoradas en $16 millones en forma de una muestra de seis meses al aire libre de la obra del artista español Manolo Valdés. Un bono de $150 millones para parques que los votantes aprobaron hace tres años añadirá pronto el Doral Cultural Arts Center en el centro de la ciudad. La instalación incluirá galerías y espacios de exposición y su finalización está prevista para principios de 2022.
El bono reforzará aun más la constelación de nueve parques públicos de la ciudad. El Central Park de Doral contará con piscinas, una pista de patinaje y un paseo marítimo. Numerosos restaurantes han echado el ancla aquí, como la premiada pastelería Bachour, que eligió Doral para su segunda sede tras años de éxito en Coral Gables, y Novecento, el grupo de asadores argentinos con otros tres locales en Miami. A finales del año pasado, el moderno comedor al aire libre Wynwood Yard empacó sus maletas y reabrió como The Doral Yard.
“Durante muchos años, lo único que tuvimos era Applebee’s”, recordó Bermúdez.
La transformación de Doral, que pasó de ser un suburbio industrial rodeado de operaciones logísticas, tráfico y el aeropuerto a una de las ciudades de más rápido crecimiento del estado, según un análisis de 2017 de la Florida International University, debe su pasado y su presente en gran medida a los promotores inmobiliarios. Su nombre proviene de Doris y Alfred Kaskel, que compraron terrenos pantanosos en la década de 1960 para construir el Doral Country Club y unieron sus nombres de pila para bautizar la zona. El complejo se llama ahora Trump National Doral, después de que el ex presidente Donald Trump lo comprara en 2012.
El centro de la ciudad nació después de que Codina Partners, dirigido por el veterano promotor Armando Codina y su hija, Ana, tomara un antiguo parque de oficinas y lo convirtiera en el enclave de uso mixto Downtown Doral, con una escuela chárter, tiendas y el Ayuntamiento. Un segundo “centro”, desarrollado por The Related Group como CityPlace Doral, abrió en 2017, y cuenta con más tiendas, restaurantes y apartamentos lo suficientemente elegantes para Brickell.
“La diferencia entre Doral y otros lugares de Miami es su proximidad al aeropuerto y que sí tiene un centro. Es una comunidad real con un centro real”, dijo el mayor de los Codina. Su empresa donó dos trolebuses a la ciudad para un servicio gratuito que se anunciará próximamente y que transportará a los viajeros desde nodos del centro hasta la Palmetto Station del Metrorail a través de un carril exclusivo para autobuses.
La ciudad era una segunda ubicación natural para Doce Provisions, dijo Justin Sherrer, copropietario del popular restaurante Little Havana con Lisetty Llampalla. La nueva ubicación de Doce aterrizará dentro del próximo Shoma Bazaar, un salón comedor de 14,000 pies cuadrados que abrirá este verano en la comunidad de rentas de lujo Sanctuary at Doral.
Él había trabajado en Doral durante 10 años antes de abrir Doce. El año pasado, Sherrer y su familia empacaron sus maletas y se mudaron de Coral Gables a Doral.
“No he tenido más que buenas experiencias aquí”, aseveró. “Es más relajado, está muy limpio”.
Después de un año, sigue maravillado por los limpiadores de las calles, el cuidado centro y la ausencia de basura en las vialidades.
La migración de Sherrer forma parte de una tendencia más amplia. Unas 71,000 personas viven actualmente en Doral. Eso es más del triple del número de personas que vivían allí poco antes de que la ciudad se incorporara en 2003.
“He visto cómo ha cambiado desde que era básicamente un montón de pasturas para vacas y canteras hasta lo que es hoy”, dijo Carlos Villanueva, corredor gerente de The Keyes Company. Lo que solía ser una zona poblada principalmente por viviendas secundarias y naves industriales, comentó, se ha convertido “más en una comunidad que atiende a las viviendas principales”.
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Hay unas 29,000 viviendas en la ciudad y aproximadamente otras 7,700 en proyecto, según datos municipales.
Históricamente, la ciudad ha sido muy popular entre los compradores de América Latina, pero en los últimos años Villanueva ha observado un aumento de clientes procedentes de estados como Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut e Illinois.
Pese a su pequeño tamaño, la ciudad ejerce un gran impacto económico, según un análisis de la FIU de los datos del censo de hace cuatro años. El crecimiento del empleo total de Doral representó más del 17 por ciento de todos los nuevos empleos netos creados en el condado entre 2002 y 2014. El crecimiento del empleo de Doral después de la recesión fue el doble de la tasa para el resto del condado, 16.4 por ciento en comparación con el ocho por ciento.
De marzo de 2020 a marzo de 2021, la ciudad registró 1,021 nuevos negocios. De ellos, 24 eran restaurantes, bares o locales de comida para llevar.
El precio promedio de la propiedad es de unos $368,000, según datos de la Miami Association of Realtors. Eso es un aumento respecto de $275,000 hace cinco años.
La media de ingresos de los hogares de Doral en 2019 fue de $77,493, significativamente más alta que la media del condado de $51,347, según el 2015-2019 American Community Survey del U.S. Census Bureau. El transporte y el almacenamiento, junto con el comercio minorista y los servicios técnicos se encuentran entre las industrias más comunes. Dos industrias clave del condado se alojan aquí: las líneas de cruceros y las cadenas de televisión. Carnival Cruise Lines, Univisión y Telemundo tienen sus sedes en Doral.
Los inmigrantes constituyen dos tercios de Doral, según las cifras del censo. Alrededor de un tercio de la ciudad se identifica como venezolano: “Doralzuela” es un apodo común. En lugar de la secuencia de panaderías cubanas que venden pastelitos que se encuentran en otros lugares (y también se pueden encontrar aquí), es más probable que un visitante se encuentre con tiendas que venden las sabrosas cachapas venezolanas a base de maíz.
Para los que tuvieran alguna duda sobre el protagonismo de los venezolanos en Doral, solo tenían que sintonizar el concierto de ese sábado. El público se súper emocionó cuando Eduardo Marturet, director de la orquesta y oriundo de Caracas, prometió “algo especial para el pueblo de Venezuela” antes de que los músicos empezaran a tocar “The Beautiful Nights of Maiquetía”, conocido en los círculos musicales como el vals venezolano.
Pero la ciudad atrae a gente de todas partes. Para Jorge Mejía, oriundo de Nueva Jersey, Doral tuvo un efecto Ricitos de Oro. Él y su esposa Lucero se mudaron a la ciudad hace 11 meses.
“Aquí no estamos muy lejos de la playa y vivimos a dos metros de altura”, dijo Mejía, dos factores importantes para él como ingeniero ambiental que sabe un par de cosas sobre el cambio climático. Los mapas de zonas inundables de Miami-Dade indican que grandes franjas de las zonas residenciales de Doral tienen un riesgo mínimo de inundación.
Mientras los Mejía paseaban por el parque, la orquesta tocaba detrás de ellos. “Me encanta la gente de aquí”, añade Jorge. “Siempre hay algo que hacer”.
Sentado en la hierba bajo la sombra de un árbol delante de los Mejía, Mariano Bolaños jugaba con su hijo de 11 meses. Doral lo atrajo desde Kendall hace tres años.
“Nos gustan los parques, las escuelas, hay menos tráfico”, dijo Bolaños.
Pero no todo es color de rosa. El tráfico es precisamente lo que hace que Mac Arthur Alexander se lo piense dos veces antes de ir a la ciudad para visitar regularmente algunos de sus restaurantes favoritos.
“No me verán ir a Doral después de las 4 p.m.”, dijo Alexander. “Pero iré después de las 7”.
Aun así, sigue “absolutamente impresionado” con la ciudad a la que una vez llamó hogar durante dos años, antes de que el basural de Medley lo hiciera huir a la cercana Miami Springs.
“He sido testigo de todos esos cambios en Doral, pero el tráfico es lo único que realmente no planificaron correctamente”, señaló.
Ed Easton, fundador de la empresa inmobiliaria comercial The Easton Group, está de acuerdo en que las vialidades podrían mejorarse. Pero ya han pasado los días en que la ciudad era todo trabajo y nada de diversión, dijo Easton, cuya empresa ha estado en Doral durante 40 años.
“Este sigue siendo el mejor centro para los bienes raíces industriales”, dijo Easton, señalando la red de autopistas y el aeropuerto cercano que alimentan a las industrias de importación y exportación hacia Sudamérica y Centroamérica de la ciudad.
Cuando el cielo se oscureció en una reciente noche de fin de semana, el centro de la ciudad se iluminó. Las luces de las bombillas que entrecruzaban la avenida principal del centro iluminaban una escena bulliciosa pero relajada de comensales y peatones, tanto de dos como de cuatro patas.
La música en vivo y el tintineo de platos y tenedores se mezclaban con el aroma de la carne y las cocinas peruana, italiana y española que flotaba en el aire del centro. Mientras esperaban a sentarse al aire libre, los comensales se tomaban selfies delante de las instalaciones de arte público que salpican la plaza principal, cerrada a los vehículos. Elige: desde una camioneta vintage llena de flores hasta una colorida pasarela que se ilumina con música y color cuando la gente la recorre, hay muchas cosas que saborear.
“Creo que todavía es un poco secreto”, dijo Bermúdez. “Y la gente está empezando a descubrirlo”.
DORAL AL DETALLE
Población: 65,746
Demografía: 88 por ciento de hispanos, más de uno de cada cuatro residentes se identifica como venezolano.
Salario promedio por hogar: $77,418
Trabajo/industria principal: Gestión, ventas, administración
Valor promedio de una propiedad: $369,016
Grado escolar: A
Delitos personales: 45
Delitos contra propiedades: 51
Fuente: Data USA, Florida Department of Education y Esri, que clasifica la delincuencia utilizando una línea base nacional de 100.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2021 a las 10:53 a. m. con el titular "‘Todavía es un poco secreto’: La transformación de Doral atrae a los recién llegados."