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El legendario Marquetti feliz en Miami

Agustin Marquetti de visita en MIami para ver a su familia fue entrevistado por el Nuevo Herald el miercoles, 12 de enero del 2010.
Agustin Marquetti de visita en MIami para ver a su familia fue entrevistado por el Nuevo Herald el miercoles, 12 de enero del 2010. El Nuevo Herald

Con el número 40... Agustín Marquetti, primera base.

Con esas palabras anunciaba el locutor del estadio al formidable pelotero de Alquízar cada vez que se dirigía al plato para ocupar su turno al bate. Y ese nombre llegó a estremecer las paredes del Coloso del Cerro desde su debut en 1965 con los Industriales.

Marquetti fue uno de los peloteros más carismáticos y uno de los mejores bateadores del béisbol cubano con su postura inolvidable y el madero, elevado, casi escondido detrás de su poderosa anatomía.

En su visita a Miami, el ex primera base de los Industriales declaró que le hubiera gustado probar su talento en Grandes Ligas.

"Claro que me hubiera gustado jugar en las Mayores, pero me tocó vivir otra época’’, indicó Marquetti. "En mi etapa, entre 40 y 60 peloteros podían actuar en Grandes Ligas y los buscadores de talento nos ofrecieron mucho dinero para firmar, pero nosotros no teníamos en mente abandonar Cuba, sólo buscábamos el triunfo de nuestro país'’.

Pero ahora, en otra fase de la realidad nacional, muestra confianza en que al pelotero cubano se le va a permitir jugar en torneos profesionales.

"Se ha permitido que jugadores de voleibol y de otros deportes participen en torneos profesionales, no veo razón para que no se pueda autorizar en béisbol'', alegó. "Es necesario para la pelota cubana''.

Ahora está agradecido del respaldo popular que tuvo como jugador en Cuba y con las simpatías que le han recibido en Miami.

"Estoy feliz con la visita a Miami porque me he reunido con mi hija Ayrobis y mi hijo Agustín, además de mis cuatro nietos'', indicó el ex estelar jugador, de 64 años. ‘‘El pueblo me quiere allá en la isla y aquí en Miami he recibido grandes muestras de cariño''.

Su esposa Consuelo Torres reside en La Habana, adonde Marquetti planea retornar en febrero.

Agustín soñó desde niño jugar en el parque de la barriada del Cerro y su equipo favorito en los torneos profesionales fue el Almendares. Pero el profesionalismo se eliminó en 1961. Al año siguiente, el 14 de enero de 1962, se inauguraron las Series Nacionales.

Después de jugar con Habana en el torneo nacional juvenil, Marquetti integró la escuadra cubana al Mundial en Canadá. Un año más tarde (1965-66) debutó en la Serie Nacional con Industriales.

"Fue algo maravilloso aparecer en la alineación junto a peloteros consagrados como Pedro Chávez, Urbano González, Tony González y Jorge Trigoura’’ rememora Marquetti.

Sobre el mejor pitcher, el bateador más sobresaliente y el pelotero más completo en Series Nacionales, prefiere mantener su silencio.

"Son muchas luminarias, desde las épocas de Pedro Chávez, Armando Capiró y Braudilio Vinent, hasta las etapas de Rey Vicente Anglada, Luis Giraldo Casanova y Omar Linares''.

A pesar de las dificultades de información en la isla, Marquetti ha seguido el desempeño de algunos cubanos en Grandes Ligas.

"Conozco la labor de ‘El Duque’ Hernández, José Ariel Contreras, Kendry Morales, Alexei Ramírez y Yunel Escobar, entre otros. Me alegro que los cubanos triunfen donde quiera que estén, sin importar si fueron a vivir a otro lugar'', argumentó.

El toletero zurdo tuvo muchos momentos felices durante su ilustre carrera. Dos de los primeros lo convirtieron en héroe.

"Fueron dos memorables batazos que conecté en el noveno episodio y en ambos se decidió el título. El primero fue en Managua frente a Estados Unidos durante el Campeonato Mundial de 1972. El otro fue en partido entre Industriales y Vegueros en 1986. Rogelio García me tiró un lanzamiento de tenedor y saqué la pelota del parque en el Latinoamericano para darle la corona a mi novena tras una espera de 13 años''.

Participó en seis Series Mundiales, tres Panamericanos y dos Centroamericanos y del Caribe, donde acumuló un promedio de .383 con 151 imparables en 394 turnos. En Series Nacionales lideró dos veces en jonrones y carreras impulsadas (1969-72), dobles (1,978), triples (1966), bases intencionales (1,967), elevados de sacrificio (1,974), sumó 1,935 imparables, 207 jonrones, remolcó 1,106 carreras y su promedio fue de .288.

El ex inicialista de la nave azul señala notables diferencias entre el béisbol cubano de las décadas del 70 y 80 con la pelota actual.

"Antes se entregaba el corazón en el terreno, el pitcheo era superior y había más jugadores estelares. El béisbol era como una religión en nuestro país. Eso ha cambiado. Ya no es igual que antes''.

"Por otra parte, se está jugando con muchas limitaciones que afectan los torneos nacionales. El pelotero cubano necesita más fogueo frente a profesionales, debemos ajustar nuestro béisbol a las técnicas modernas. Cuba seguirá siendo siempre una cantera de talento, pero hace falta cambios en muchos sentidos, o los perderemos''.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de enero de 2011 a las 8:24 p. m. con el titular "El legendario Marquetti feliz en Miami."

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