Maury Ramos, un preparador físico cubano de gran altura
Mientras el púgil y el entrenador se llevan los titulares en las grandes peleas de boxeo, poco o nada se habla de los preparadores físicos, quienes se encargan de levantar el edificio muscular sobre el cual los técnicos dan los toques finales con su estrategia de combate. Son lo hombres detrás de los nombres.
Uno de ellos es Maury Ramos, graduado de Licenciatura en Cultura Física en La Habana que se ha especializado en boxeo, y que hoy es una presencia habitual en los gimnasios de la ciudad, donde se le pide su experiencia para ayudar a los púgiles locales, aunque también conoce de atletismo y otras disciplinas.
Ramos ha querido salir de su sombra por unos minutos para conversar con El Nuevo Herald sobre su trabajo.
¿Con quiénes has trabajado más?
“Aquí en Estados Unidos he estado mucho con Ed Paredes, con Hairon Socarrás, con Yunesky González, igualmente he estado al lado de boxeadores en varias partes del mundo, incluso como entrenador.
He aprendido mucho de hombres como Jorge Rubio, he estado en cursos con Pedro Luis Díaz’’.
¿Cómo diferencias qué hacer entre un boxeador y otro?
“Lo primero que hago es ver donde están ellos funcionalmente, cómo funciona el corazón, cuánta cantidad de estrés pueden soportar. Por eso hago una serie de pruebas y a partir de ahí diseño un plan con términos específicos para cada uno. Si se debe hacer más fuerza o no, más cardio o no. Todo se basa en porcentajes, según la edad de cada uno’’.
¿Qué es más importante, la habilidad técnica y la pegada del boxeador, o su nivel de preparación física?
“Sin que me quede nada por dentro, la preparación física, porque sostiene la parte corporal y la psicológica. Cuando un boxeador sabe que está bien preparado, se siente invencible, se llena de confianza. Lo importante no es que luzcas muy bien técnicamente un asalto, sino que lo hagas por 12’’.
Otra. ¿Qué es más importante, la preparación física o el corazón, esa parte oculta de la voluntad?
“El corazón es lo primero. Este deporte del boxeo no es para aquellos de corazón débil, por muy fuertes que sean física y técnicamente. Pero si tienes corazón y no tienes talento alguno, también es mejor que salgas del boxeo o vas a sufrir mucho. Es muy complicado. El boxeo no es un juego’’.
Hablando de corazón, ¿cómo ves el de los boxeadores cubanos?
“Los cubanos lo tienen todo para llegar, técnica, condiciones y corazón. Al que yo entreno, a ese lo pueden poner contra cualquiera. Sucede que en el boxeo hay un lado de negocios muy complejo, y no siempre poseer las mejores condiciones deportivas y humanas por sí solas te abren la puerta. Hay que contar con la voluntad de ganar, pero también la de persistir’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de octubre de 2013, 9:29 p. m. with the headline "Maury Ramos, un preparador físico cubano de gran altura."