Deportes

Supera los 40 años de edad, pero este gladiador continúa en reto permanente contra sí mismo en la jaula

ORLANDO CUELLAR, entrenador cubano, junto con Oscar Delgado (fondo).
ORLANDO CUELLAR, entrenador cubano, junto con Oscar Delgado (fondo).

Oscar Delgado sabe que su oponente se llama Joe Riggs, pero su mayor rival es él mismo. A los 41 años de edad, este veterano quiere probar el límite de su capacidad, el techo de su resistencia. Y todavía no vislumbra el final de su carrera.

Este sábado sube al octágono en el Fitteam Ballpark de Palm Beach con la vista fija en la victoria y curioso acerca de cómo podrá doblegar a un contricante seis años menor que él.

“Para mí es un reto probarme a mí mismo’’, comentó Delgado, quien nació en Marcaibo, Venezuela. “Sé que mucha gente se fija en mi edad, pero es apenas un número. Dentro de mí vive un joven ilusionado con lo que pueda pasar. Solo con pelear me siento bien’’.

Esa extraña felicidad fue la que siempre atrajo a Delgado a los deportes de combate, aunque comenzó un poco tarde a encontrar su camino hasta que llegó a las Artes Marciales Mixtas.

Sus comienzos estuvieron en el boxeo, cuando en 1997 se metió en un gimnasio y comenzó a tirar golpes. Valdría destacar que eso sucedió cuando tenía 21 años, de mod que era un amateur muy distinto a los que estaban con él en los entrenamientos.

Dos años más tarde fue subcampeón estatal en los Golden Gloves y en el 2010 daba el salto a las Artes Marciales Mixtas, peleando en cuanto circuito le permitiera combatir.

Fue en esos momentos en que conoció al cubano Orlando Cuéllar, uno de los mejores entreanadores de boxeo de su generación y quien le ayudó a perfeccionar su manera de golpear.

“Orlando siempre me dice que el boxeo es como la caligrafía: despacito y con buena letra’’, explicó Delgado. “Mis manos son mis mejores armas, el striking. Orlando es un maestro que ha forjado varios campeones mundiales. Es un orgullo tenerlo a mi lado’’.

Y para Cuéllar también se trata de algo nuevo, porque después de varias décadas en las esquinas de púgiles profesionales, ahora estará como entrenador completo en la de Delgado.

¿Hasta cuándo se mantendrá en los trajines de las peleas este maracucho? El no se pone una meta y las condiciones de su vida le permiten seguir entrenado con dedicación.

Es codueño de una compañía de construcción junto a su padre –la familia vino desde Venezuela en el 1985- y su esposa Angélica es la primera fanática, la que más le apoya, al punto que corre con Delgado muchas veces y llevan con ellos a su niña de tres años.

“Tengo el privilegio de disfrutar de una gran familia que me impulsa en mis deseos’’, recalcó Delgado. “Gane o pierda en la caja, me siento vencedor, porque tengo gente que me ama y hago lo que me gusta. Aquí seguiré hasta que se caigan las ruedas’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2019, 10:11 a. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA