Yuriorkis Gamboa y su vara de medir para jóvenes figuras. ¿Veremos lo último del Ciclón en el ring?
Yuriorkis Gamboa pudo ser una mega estrella. Alguna vez, el Ciclón de Guantánamo batía tan fuerte las superficies del boxeo con sus ráfagas que nadie dudaba de su capacidad para convertirse en una de las figuras más sobresalientes del boxeo, un talento generacional.
Ahora que Gamboa va a su pelea este sábado en Dallas contra Isaac “Pitbull’‘ Cruz no vale la pena hacer el recuento de errores y horrores que minaron la carrera del campeón olímpico cubano y lo dejaron en estrella a secas, sin ese adjetivo de mega que aplica para los elegidos.
Gamboa pudo ser uno de ellos -por su talento, explosividad, poder- y si de consuelo sirve, habría qué ver como algo positivo que luego de un par de derrotas, se le sigue llamando para enfrentar a figuras de primera línea y en carteleras de importancia como esta donde su compatriota Yordenis Ugás unificará títulos en el peso welter con Errol Spence Jr. en el AT&T Stadium de Dallas.
Tanto hizo Gamboa hace una década atrás, cuando era campeón de las 126 libras y pasaba por encima de Orlando Salido, Jorge Solís y Daniel Ponce de León, que aquel crédito del pasado aún aplica para medirse contra jóvenes de la talla de Gervonta Davis, Devin Haney y ahora Cruz., quien en principio dio una libra por encima de las 135 conveniadas, pero luego logro rebajar.
Gamboa habla de lo que le queda en el tanque, de su experiencia y sus facultades disminuidas por esos 40 años, pero también afirma que se llevará la victoria y continuará su carrera en contra de los pronósticos y las apuestas que le aseguran una sonada derrota.
Al final, Gamboa no tiene mucho que perder, salvo la misma derrota, pero dadas las circunstancias y por lo visto en sus últimas apariciones, eso es lo que aparece en el presupuesto. Cruz debiera ganarle a esta versión envejecida del Ciclón y, sin embargo, no se trata de eso.
Se trata de la manera en que se produzca la victoria. Davis venía por una gran actuación, prometiendo un desplome total del cubano, y fue su figura la que no salió muy bien parada, a pesar de la victoria, por su propia indisciplina, problemas de peso y el aprovechar muy poco que Gamboa combatió con una lesión en un pie.
Haney afirmó que haría una labor superior a la de Davis. De alguna manera, su pelea sería contrastada con la del “Tank’‘, pero aunque se impuso con relativa facilidad, tampoco logró esa faena deslumbrante y superior que había pregonado durante semanas.
Cruz ha sido más inteligente. No ha prometido ni pregonado nada y solo habla de una buena actuación, pero en el fondo él sabe. Su labor contra Gamboa será comparada con las de Haney y Davis, para determinar si realmente está listo para cosas superiores.
Gamboa, a no dudarlo, se ha convertido en una especie de vara de medición. Tras perder con Davis se pensó que no se le vería más en el ring. Lo mismo sucedió luego del fracaso ante Haney, pero aquí está vigente y presente en uno de los eventos de Pago Por Ver más esperados de la temporada.
Es un papel que puede ser bueno o malo, según se mire. Dice mucho de lo que fue Gamboa en sus buenos tiempos, pero igualmente resulta un recordatorio de lo que pudo haber sido y no fue. Nadie podrá negar que alguna vez era una estrella que quedó corta de la brillantez de una mega.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de abril de 2022 a las 1:35 p. m..