Del Bosque se traiciona y España se desangra
Había una vez una selección encantada que contaba sus juegos por victorias, que no tenía rival, que jugaba sola en el campo y a las que por supuesto todos temían. Ganó un Mundial y dos Eurocopas seguidas y todos alababan su juego.
Un día su viejo director quedó hechizado por un joven brasileño que con escaso fútbol comenzó a romper las redes enemigas y sin dudarlo no solo lo incorporó a sus filas sino que intentó que todos jugasen para él.
A partir de ahí una maldición cayó sobre su invencible equipo, terminando así el cuento de hadas.
Y que no hay dudas de que la selección de fútbol de España no levanta cabeza desde que su técnico Vicente del Bosque se le ocurrió la infeliz idea de poner como centro delantero titular a Diego Costa, un gran goleador que nada tiene que ver con el juego que este equipo desarrolla.
En sus equipos Costa es una amenaza, en la selección un estorbo, un elefante en la cristalería.
La diferencia es que a la Roja los equipos se le cierran atrás y sus delanteros juegan sin espacio, por lo que requieren de una exquisita técnica para controlar el balón y disparar en fracciones de segundos.
Evidentemente estos no son los atributos de Costa, quien se la pasa más tiempo peleando que jugando; algo que, además de desagradable, es una enorme perdida de tiempo.
Costa es torpe, decepciona mal, comete demasiadas faltas (6 faltas y 2 tiros) y no conecta, de ahí su falta de gol.
Sin embargo le siguen dando vuelta que “si el equipo no le asiste”, que “no juegan para él”, sin percatarse que simplemente es “un salsero” dentro de una orquesta sinfónica.
Se puede decir que Costa no es el único que juega, y eso es una gran verdad, sin embargo también es cierto que con la inclusión del delantero hispano-brasileño España ha cambiado su estilo y lo está pagando muy caro.
Del Bosque se ha traicionado. De jugar con un falso nueve a poner un “tronco” en punta y además obligar a jugar para él.
La otra cara de la moneda es Alcacer que si juega y que además hace goles.
España no perdía en Europa desde el 7 de octubre del 2006, cuando cayó 2-0 ante Suecia y perdió el pasado miércoles ante Eslovaquia, la selección número 40 en el ranking FIFA, donde la Furia Roja ocupa el puesto número ocho tras su varapalo en el Mundial.
Otro gran responsable de la derrota fue Casillas que se comió el primer gol e hizo poco en el segundo, un claro argumento de que su santo se fue al cielo y sus días en la Roja parecen estar contados.
Al igual que Del Bosque, cuyos errores se acumulan. No solo por su cabezonería de poner a Costa y Casillas, o por alinear a Cazorla de lateral, sino porque ha perdido el norte.
Ahora intenta que España juegue como la antigua Furia Roja con gladiadores como Juanfran, Koke y Costa, renunciando a ese fútbol vistoso que enamoró a todos.
Lo mejor que he visto últimamente es cuando se asocian arriba Pedro, Silva (libre), Iniesta y Alcacer con Carvajal subiendo por derecha.
Dudo mucho que el Sr Del Bosque se atreva hacer más cambios, así que si quiere que España revalide su título en la Euro lo mejor que puede hacer coger puerta, igualmente el fútbol le estará eternamente agradecido y esta historia podría tener un final feliz.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2014, 8:58 p. m. with the headline "Del Bosque se traiciona y España se desangra."