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Pedir la baja: el nuevo escape de los peloteros cubanos

GUILLERMO HEREDIA consume turno en el pasado Clasico Mundial de Beisbol en marzo del 2013.
GUILLERMO HEREDIA consume turno en el pasado Clasico Mundial de Beisbol en marzo del 2013. Getty Images

Mientras se desbocan los rumores y comentarios sobre el futuro de la pelota cubana bajo la nueva realidad de las relaciones con Estados Unidos, poco a poco se afianza una nueva manera para intentar el sueño del béisbol profesional: pedir la baja.

Bajo esta frase muy cubana, son cerca de una docena de jugadores de Series Nacionales los que se han retirado de sus equipos para irse del país, algunos de manera legal y otro apelando a fugas por vía marítima, con el objetivo de probarse en Grandes Ligas.

“Este es un tema que está causando un poco de preocupación entre los que dirigen la pelota en Cuba, pues es algo relativamente nuevo y para lo cual no tienen respuesta’’, expresó una fuente muy cercana a la pelota cubana desde la isla. “Habría que ver si con lo que está sucediendo eso se detiene o aumenta’’.

Los casos más sonados hasta el momento son los de Joan Moncada y Andy Ibáñez, quienes ya son agentes libres y comenzaron del proceso de evaluar ofertas, luego de haber sido dos de los jugadores de más proyección en su tierra.

Moncada e Ibáñez pidieron la liberación de sus respectivos equipos de Cienfuegos e Isla de la Juventud y se encuentran el primero en Estados Unidos y el segundo en República Dominicana en espera de firmar ese codiciado acuerdo de Grandes Ligas.

El jugador de cuadro cienfueguero, que debutó en Series Nacionales con 17 años y bateó para .277 en parte de dos temporadas, había contraído matrimonio con una persona de doble nacionalidad -argentina y estadounidense-, y solicitado el permiso de salida de manera legal, que le fue concedido antes de que estableciera residencia en Guatemala.

Por su parte, Ibáñez promedió para .283 con 60 dobles, seis triples y 13 cuadrangulares y se le consideraba una estrella en ascenso al punto de integrar varias escuadras nacionales como la que acudió al III Clásico Mundial y al torneo de los puertos de Rotterdam en el 2013.

Finalmente, Ibáñez logró salir legalmente en el 2013 a Nicaragua.

“Este muchacho posee un gran talento y aunque no tengo todos los detalles, creo que le costó bastante que le dieran la liberación, porque no se la querían dar’’, apuntó Bart Hernández, agente que lo representa. “En general hay que seguir muy de cerca la evolución de la nueva realidad política y como afectará a los peloteros cubanos, que sin duda seguirán viniendo a Estados Unidos’’.

En otros casos, como el del holguinero Lerys Aguilera, quien se casó con una ciudadana dominicana y pidió la baja para salir del país, pero esa solicitud le fue negada por la Comisión de Béisbol de su provincia, y no le quedó otro remedio que escapar por mar.

De acuerdo con fuentes cubanas, el último en acudir a esta modalidad es el del matancero Guillermo Heredia, otro integrante de equipos nacionales que no quiso jugar más para el conjunto que dirige el controversial Víctor Mesa y que todavía se encuentra en la llamada Atenas de Cuba.

Aunque no cesan las fugas en lanchas hacia México, Dominicana o Haití, algunos peloteros prefieren el engorroso camino legal a pasar por el riesgo de ser detenidos y suspendidos por intento de salida ilegal, como le sucedió recientemente al también matancero José Miguel Fernández, uno de los mejores infielders cubanos.

La mayor de las Antillas busca alternativas al desangramiento de talento de estos años, donde algunos de los mejores peloteros han escapado para firmar contratos multimillonarios como Yasiel Puig ($42 millones), José Abreu ($68 millones), Rusney Castillo ($72.5 millones) y Yasmany Tomás ($68.5 millones).

Los pactos con equipos profesionales japoneses pueden ser un paliativo en el caso de peloteros como Alfredo Despaigne y Yuliesky Gourriel, quienes firmaron por millones, pero no parece que a la larga puedan detener el deseo de jugar en Grandes Ligas.

“Creo que las autoridades se están comenzando a preocupar de que esto de pedir la baja cobre más fuerza, así que es de esperar algún tipo de contramedida’’, agregó la fuente. “Allá todo es borroso, los peloteros, los fanáticos, todos están expectantes por lo que pueda venir, pero esto de pedir la baja parece que va a continuar’’.

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