Luis Molina, el arquitecto de Sullivan Barrera
Luis Molina ya perdió la cuenta de las veces que por su mente pasó la idea de dejar el boxeo, pero cada vez que enfrentaba ese mundo traicionero un nombre le mostraba el camino de la resistencia: Sullivan Barrera.
Siempre que aparecía un obstáculo de magnitud, el manager recordaba aquel día frío de diciembre del 2013, cuando conoció al boxeador cubano y le prometió que, si él cumplía su parte, lo llevaría a la cima del deporte.
"Sullivan estaba muy decepcionado y a punto de colgar los guantes'', rememoró Molina, quien nació en Hialeah, pero a vive entre Colombia y Estados Unidos. "Hablamos mucho y me di cuenta que era una persona especial, diferente a otros boxeadores, pero al que la vida le había dado algunos golpes bajos''.
Hoy todo parece sonreírle a Barrera (17-0, 12 KO), quien el 26 de marzo va a la pelea más importante de su carrera contra Andre Ward (28-0, 15 KO) y es retador del campeón ligero pesado, el ruso Sergey Kovalev, pero en ese entonces era otra historia.
Sin encontrar peleas en un año, sin las mejores esquinas, arrastrando lesiones en un hombro y una rodilla, y a veces enfrentando a rivales de más peso, Barrera iba de parte alguna a ninguna parte.
Sullivan estaba muy decepcionado y a punto de colgar los guantes. Hablamos mucho y me di cuenta que era una persona especial, diferente a otros boxeadores, pero al que la vida le había dado algunos golpes bajos
LUIS MOLINA
manager de boxeoDe día entrenaba solo, a puro pulmón, y de noche se iba a trabajar en una discoteca cerca del Aeropuerto de Miami para poder cubrir sus necesidades básicas. Así que cuando Molina le prometió cuatro peleas en 12 meses y una promotora potente como Main Events, el guerrero aceptó la propuesta como una tabla de salvación.
"En Main Events lo conocían de otras carteleras, donde Sullivan iba, como se dice en el argot del boxeo, como hembra, para que lo mataran y otro ascendiera'', expresó Molina. "Pero Sullivan ganaba contra viento y marea''.
Y contra viento y marea ha sido la trayectoria de Molina junto a Barrera, primero para ganar la confianza de Main Events, peleando no siempre contra los mejores oponentes, pero al menos peleando, dejándole saber al mundo que ellos existían.
Algo sumamente importante resultó la llegada del entrenador Abel Sánchez a la esquina de Barrera, un hombre que desde su centro de alto rendimiento en Big Bear, California, es codiciado por muchos boxeadores.
"Cuando Luis me trajo a Sullivan me di cuenta que necesitaba pulir muchas cosas, pero nada más verlo supe que valía la pena dedicarle mi tiempo'', apuntó el hombre que, entre otros, lanzó a Gennady Golovkin al estrellato. "Sullivan se dedicó por entero a mi programa y ahora está recogiendo los frutos de ese esfuerzo''.
El fruto principal sería un éxito contra Ward, quien es visto como el gran favorito.
"Sullivan está consciente de que en esa pelea debe dar el 150 por ciento'', recalcó Molina, cuyos padres llegaron a este país desde Medellín en 1976. "Mira lo que le pasó a Yuniesky González contra Jean Pascal. No puede dejar nada a la casualidad. O gana por nocaut o tira golpes de manera autoritaria''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 5 de febrero de 2016, 0:20 p. m. with the headline "Luis Molina, el arquitecto de Sullivan Barrera."