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Presencia cubana en Serie del Caribe se traba por problemas de visado en La Habana

Del uno al diez, Juan Francisco Puello Herrera estimaba hace unos días que la participación de Cuba en la Serie del Caribe se encontraba en un nueve, dando entender la seguridad en la participación de la mayor de las Antillas en la Serie del Caribe.

Sin embargo, el presidente de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) no contaba con una última escaramuza legal que hasta la noche del miércoles dificultaba la participación de la isla en el torneo que comenzará el 2 de febrero en San Juan, Puerto Rico.

Las autoridades deportivas cubanas hacían esfuerzos para lograr que se le otorgara el visado al estelar Alfredo Despaigne y otros seis peloteros más, que les fue negado por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, pero muchos estiman que al final Cuba podrá acudir al torneo.

“El corre corre ha sido muy grande y los dirigentes del INDER [Instituto de Deportes] y de la pelota han estado hablando con los de la oficina, pero no sabemos nada hasta el momento, pero existe optimismo de que todo se resolverá’’, expresó una fuente desde la capital cubana. “Esperamos que todo se resuelva a última hora, como ha pasado tantas veces entre los dos países’’.

La noticia, dada a conocer por el portal ESPNDeportes.com, no revelaba los nombres de los otros seis jugadores, pero hacía notar que las autoridades cubanas no viajarían a San Juan sin la presencia de Despaigne en la representación que competirá bajo el nombre de Pinar del Río.

Todo esto sucedió a pesar de que Puello Herrera dio a conocer en San Juan que Cuba contaba con el permiso del Departamento de Estado para participar, aunque reconoció que existían dificultades “con algunas visas’’.

Por otra parte, el equipo antillano fue abanderado en la Provincia de Pinar del Río y en la ceremonia estuvieron presentes todos los peloteros, incluido Despaigne, y no se hizo mención al tema.

Sobre la negativa las especulaciones son varias, pero se comenta de que en el caso de Despaigne giraría en torno al pasaporte dominicano falso que le fue descubierto al fornido jardinero durante su participación en la Liga Mexicana de Béisbol con los Piratas de Campeche.

Despaigne fue suspendido de por vida del circuito azteca, que está afiliado a las Grandes Ligas de Estados Unidos y actualmente está en los planes de los Marines de Chibba Lotte para la venidera contienda de la Liga Profesional de Japón.

La negativa de las visas fue acogida con sorpresa por todos los relacionados con la pelota, pues se entendía que la distensión causada por el inicio de la normalización de las relaciones entre ambos países agilizaría los trámites y eliminaría cualquier suspicacia.

“Si asumimos que el pasaporte falso fue la causa, no creo que se pueda hacer mucho, porque la Liga Mexicana forma parte de la Asociación de Ligas Menores afiliadas a la gran carpa’’, afirmó un agente de peloteros cubanos. “Las autoridades migratorias de Estados Unidos entienden que él mintió para burlar esa relación con las Mayores, aunque él no tenga realmente nada que ver con eso’’.

Por otra parte, la CBPC y Puello confiaban en haber tomado todas las precauciones posibles a tiempo y desde abril del 2013 había contratado los servicios de un bufete de abogados para tramitar los permisos de Cuba ante las autoridades estadounidenses, especialmente el que se solicita a la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), adjunta al departamento del Tesoro.

En torneos pasados en que Cuba ha intervenido el permiso de la OFAC ha llegado muy cercano a la fecha de inicio de las competencias y en el caso del III Clásico Mundial se recibió 24 horas antes.

Tras 54 años de ausencia, Cuba decidió aceptar la invitación de la CBPC y participar en la edición pasada que tuvo lugar en Isla Margarita, Venezuela, pero la actuación de Villa Clara resultó decepcionante y por eso se decidió reforzar al máximo a Pinar del Río.

Cuba tuvo dominio casi absoluto durante la primera etapa de la Serie del Caribe (1949-1960) y ganó siete de 12 ediciones con Almendares (1949 y 1959), Habana (1952), Cienfuegos (1956 y 1960) y Marianao (1957 y 1958). Se coronó en las últimas cinco versiones en que intervino, y varias de las marcas vigentes en estas lides aún pertenecen a jugadores cubanos.

Pero luego de la edición de 1960, ganada por Cienfuegos con balance invicto (6-0), el mayor de los Castro decidió no tomar parte más en ningún evento con profesionales, y salvo contadas y esporádicas actuaciones, la isla no volvió a participar en torneos junto a peloteros rentados hasta su incursión en los Clásicos Mundiales.

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