Dave Roberts le faltó el respeto al béisbol cuando le arrebató la gloria a Rich Hill
Sentimos decirlo. Pero el pasado sábado el mánager de los Dodgers de los Ángeles, Dave Roberts, le faltó el respeto al público, a sus jugadores, al lanzador Rich Hill y a la propia historia.
Una de las estrategias más polémicas de los últimos años en Grandes Ligas ocurrió en el estadio de la Pequeña Habana en Miami frente a los Marlins.
El lanzador de los Dodgers tiraba un juego perfecto al completar siete entradas, con nueve ponches propinados y sólo 89 envíos realizados, de ellos 62 fueron strikes.
Faltando seis outs para completar la hazaña, Roberts se quitó la gorra y le dijo a Hill que su trabajo había terminado. Fue entonces que el lanzador se levantó molesto, dio unos pasos rumbo al camerino e instantes después regresó al banco lanzando un bate contra el piso.
La decisión privó a Hill de la oportunidad de abrazar la gloria y unirse al selecto grupo de 23 lanzadores que han logrado dicha proeza en 140 años de historia beisbolera. El último pitcher de los Dodgers en hacerlo fue Sandy Koufax, el 9 de septiembre de 1965.
El piloto con voz entrecortada trató de justificar su decisión alegando que el lanzador había tenido ampollas en su dedo índice a principios de la temporada.
Pero el problema es que Hill no había presentado ampollas en ese partido, ni en los últimos donde ha actuado. El propio lanzador declaró después del juego que no tenía ningún problema que le impidiera sacar los últimos seis outs del juego. Entre el 2015 y 2016, Hill se ha enfrentado a 482 bateadores y sólo ha tolerado nueve dobles, dos triples y cuatro jonrones. En estos momentos tiene marca de 12-3 con 1.80 de efectividad.
La decisión no sólo molestó al lanzador afectado, pues el capitán del equipo el mexicano Adrián González comenzó a decir cosas en el banco y pidió una explicación, mientras que algunos otros jugadores mostraron su descontento. Y estoy convencido que sucedió lo mismo con los restantes.
Hill no venía de una operación en su brazo, sólo había sufrido problemas de ampollas. ¿Acaso no sabe Roberts que una ampolla en un dedo de lanzar lo mismo sale en el octavo episodio, en el primero y hasta calentando su brazo antes de iniciar el juego?
¿Pensando en los playoffs del equipo? Pero si el hombre sólo había lanzado 89 envíos. Y en caso de querer tener descansado a Hill, existía la posibilidad de dejarle correr su siguiente apertura teniendo en cuenta que los Dodgers tienen asegurado su boleto a la postemporada.
Pero negarle el derecho a lanzar un juego perfecto faltando seis outs con sólo 89 envíos realizados, es una barbaridad. La única justificación razonable para sacar a Hill era que se sintiera mal, que hubiera presentado las ampollas en ese juego o por dolores en su brazo. La explicación de Roberts no satisface a casi ninguna persona.
El entrenador de pitcheo Rick Honeycutt, indicó: “¿Cuántas veces tiene un lanzador la oportunidad de tirar un juego perfecto?. Fue desgarrador ver a Dave tomar esa decisión’’.
Nosotros estamos a favor de cualquier medida del béisbol moderno que garantice el alto nivel del juego y que ayude a la salud de los peloteros. Pero esta decisión no la paso. Fue un error garrafal.
David Roberts le arrebató la gloria a uno de sus peloteros. Atentó contra la historia del béisbol. Y la historia del deporte de las bolas y los strikes se respeta.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2016, 4:14 p. m. with the headline "Dave Roberts le faltó el respeto al béisbol cuando le arrebató la gloria a Rich Hill."