Kendrys Morales dispara su hit 1,000 y se pierde la pelota en la fuente del parque
Kendrys Morales calificó de mala suerte su momento cumbre. Pareciera una manera extraña de describir el hecho de haber disparado el hit número 1,000 de su carrera. Pero la mayoría de las pelotas de los récords históricos terminan en las manos del jugador que las bateó, no en el fondo de una fuente de 322 pies de ancho.
Aquello ocurrió la tarde del domingo en el Kauffman Stadium, luego de la victoria 10-3 de los Reales de Kansas City sobre los Medias Blancas de Chicago, tras que Morales depositara su hit número 1,000 -un jonrón de dos carreras- dentro del agua de la espectacular fuente en el jardín derecho del parque.
La pelota viajó 416 pies y rebotó en el segundo nivel de la valla publicitaria Pepsi Porch, y se sumergió en la fuente en la parte baja de la sexta entrada. El bambinazo afirmaba la victoria sobre Chicago.
Mientras Morales atendía a los periodistas en el camerín, la codiciada pelota no se encontraba por ninguna parte. Presumiblemente, todavía se halla en el fondo de la fuente, a la espera de ser pescada.
“¡Mala suerte!”, exclamó Morales a través de su traductor Pedro Grifol.
Esta es, de seguro, la clase de suerte con la que Morales puede convivir. Un día después de que los Reales terminarán una racha de cinco derrotas seguidas, Morales inició el asalto contra los Medias Blancas y bateó tres de cinco con cuatro carreras impulsadas. Abrió la cuenta en el primer episodio con un sencillo impulsor frente al abridor José Quintana. Cinco innings más tarde, Morales le conectó al relevista Chris Beck.
“Lo primero y principal”, exclamó Grifol, traduciendo a Morales, “es que él no sabía que tenía 999 hits”.
Morales muy probablemente se convertirá en agente libre al término de la temporada. Su actual contrato contiene una opción por $11 millones para el 2017, pero después de su fuerte final en la campaña, es posible que prefiera convertirse en agente libre. Los Reales pueden contraatacar y darle a Morales una “qualifying offer” -esencialmente un contrato de un año por $16.7 millones, de acuerdo a los actuales estimados- y el veterano pelotero nacido en Fomento, Cuba, hace 33 años puede tomarla o dejarla.
La segunda opción viene con una trampa: si Morales declina la “qualifying offer”, otros equipos correrían el riesgo de perder una selección en la primera ronda del draft si firman al cubano, lo que bajaría su cotización en el mercado libre. Esto suena familiar, porque lo mismo le ocurrió a Morales antes de la temporada del 2014 luego de haber jugado con Seattle. Con su cotización en bajada, Morales esperó y esperó, eventualmente firmó con los Mellizos y se perdió todo el campamento primaveral. El resultado fue un año bajo y un contrato menos apetitoso con los Reales antes de empezar la pasada campaña.
Por ahora, de seguro, hay muchas piezas en movimiento. La nómina de los Reales sigue en subida, y se proyecta que pasará los $150 millones en el 2017. El club puede usar la vacancia en el bateador designado para encontrar una manera de utilizar a Mike Moustakas y Cheslor Cuthbert. Morales puede inclinarse a aceptar la “qualifying offer” -pero eso no está definido.
“Cada vez que Kendrys está encendido -y también cuando no- uno sabe que él tiene la habilidad de sacar la pelota del parque y poner algunas carreras en la pizarra”, afirmó el mánager de los Reales Ned Yost. “Él ha sido una buena suma en nuestra alineación los últimos dos años”.
El poder de Morales -puede convertirse en el primer Real en conectar 30 jonrones desde Jermaine Dye en el 2000- tapa algunos elementos de su verdadera actuación ofensiva. Morales suma solo 21 dobles tras disparar 41 la pasada temporada. Su promedio de bateo y su porcentaje de embasamiento declinaron con respecto al año pasado.
Morales, sin embargo, posee algo que los Reales carecen: la habilidad para sacar la pelota del parque.
“Él es un bateador muy inteligente y profesional”, comentó el abridor de los Reales Danny Duffy. “La gente no utiliza la palabra ‘grande’ con frecuencia en el béisbol, pero Kendrys es un gran bateador. Sabe lo que hace. Si no cuentas un mes y medio, él está bateando para .300”.
Los Reales, de seguro, no tienen que tomar una decisión ahora. Le quedan 13 juegos a los campeones defensores de la Serie Mundial, contando el último juego de la serie contra los Medias Blancas, el lunes. Mientras se acercan los playoffs, la interrogante sobre Morales puede surgir como un asunto clave.
El 5 de junio pasado, después de la caída 7-0 en Cleveland, Morales bateaba para .191 con solo seis jonrones. En esos momentos, la “qualifying offer” parecía improbable. Tres meses más tarde, ha elevado su promedio por encima de .260 y sumado 22 jonrones y continúa produciendo en septiembre. Mientras los Reales se recargan para una gran año en el 2017, el club podría encarar intrigantes decisiones.
Por ahora, sin embargo, Morales solo está enfocado en terminar fuerte -después de encontrar la pelota del hit 1,000.
“Obviamente, él no tuvo un buen comienzo”, dijo Grifol haciendo la traducción para Morales. “Pero la temporada es larga. Él fue capaz de reencontrar el camino y terminar fuerte”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2016, 10:54 p. m. with the headline "Kendrys Morales dispara su hit 1,000 y se pierde la pelota en la fuente del parque."