El gran problema de Miami, un pitcheo ahogado entre dudas
Chivos expiatorios pueden haber muchos: la suspensión de Dee Gordon, el letargo de Giancarlo Stanton, las lesiones de Justin Bour y Marcell Ozuna en un momento crítico, la tragedia de José Fernández…Y si quieren hasta pueden meter en la lista a Barry Bonds.
Pero si los Marlins no llegaron a la postemporada ni terminaron con un record ganador en el 2016 se debió en primer lugar a un pitcheo muy por debajo de lo que se esperaba, especialmente en la rotación.
Los abridores de Miami finalizaron la contienda regular con 4.29 de promedio de carreras limpias, aunque si sacamos a Fernández de la ecuación -el único punto luminoso en este apartado- aumenta a 4.66.
Aunque alguna que otra posición puntual requiera atención, los peces cuentan con un buen núcleo de jugadores y centrarán su atención en la búsqueda de brazos que puedan ayudar a la causa del 2017.
Todo parece indicar que Wei-Yin Chen y Tom Koehler volverán a la rotación, aunque el primero resultó un fracaso -de $80 millones, es decir- y el segundo sigue sin dar el paso adelante que se viene pronosticando.
Adam Conley mostró ciertos chispazos de talento, pero necesita ofrecer mucho más para salir de un estado comparativo similar al de Koehler y dejar de ser una eterna promesa que no acaba de florecer.
Por lo claro, sin Fernández la rotación parece una tarea cuesta arriba y su ausencia no podrá llenarla nadie ni a corto o mediano plazo. Un talento de esa magnitud no se encuentra a la vuelta de la esquina.
Como si no fuera poco, este invierno los Marlins sufrirán la mezcla incendiaria de un sistema de granja desprovisto de profundidad y una camada de agentes libres que ciertamente no despierta ilusiones.
De mantener la postura actual y quedarse con el núcleo de jugadores, Miami habrá de recurrir al expediente de utilizar a José Ureña, Justin Nicolino y Jake Esch, tres jóvenes intermitentes que no acaban de establecerse.
Si los peces quieren hacer algo arriesgado y lanzarse a fondo en el mercado, entonces no tendrán más remedio que echar mano a alguna de sus piezas, digamos, Marcell Ozuna o Adeiny Hechavarría, y utilizarlo en un canje.
“Vamos a mirar todas las opciones’’, comentó Mike Hill, presidente de operaciones del club. “Vamos a explorar todas las avenidas para fortalecer nuestro equipo y seguir avanzando’’.
No por gusto los Marlins hicieron un intercambio con San Diego para traer brazos como los de Andrew Cashner y Fernando Rodney a mediados de campaña soñando con un impulso final hacia los playoffs. Desgraciadamente, todo fue un fracaso.
Si con Fernández en plaza mejorar el pitcheo era una prioridad, ahora sin el astro esa directriz no va a cambiar. Por el contrario, tendrá que ser mandato.
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ELEGIBLES AL ARBITRAJE :David Phelps, A.J. Ramos, Adeiny Hechavarría, Marcell Ozuna, Derek Dietrich
AGENTES LIBRES: Ichiro Suzuki (una opción de $2 millones del club para el 2017), Andrew Cashner, Mike Dunn, Fernando Rodney (una opción de $2 millones del club para el 2017), Jeff Mathis, Chris Johnson, Jeff Francoeur, Dustin McGowan.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 10:11 a. m. with the headline "El gran problema de Miami, un pitcheo ahogado entre dudas."