El Estadio del Cerro en La Habana cumplió 70 años de su inauguración
Setenta años acaba de cumplir el Estadio del Cerro. Fue inaugurado el 26 de octubre de 1946 con una capacidad para 30,000 aficionados y sirvió como sede oficial de los cuatro equipos de la Liga Profesional Cubana: Habana, Almendares, Cienfuegos y Marianao.
En aquella tarde dominical se celebró el primer partido en dicha instalación beisbolera entre los Alacranes del Almendares y los Elefantes del Cienfuegos, dirigidos por dos leyendas de la pelota cubana: Adolfo Luque (Almendares) y Martín Dihigo (Cienfuegos).
Fue construído a un costo de 2 millones de pesos de la época. Sustituyó al antiguo Estadio de La Tropical (hoy Pedro Marrero) donde se jugaba simultáneamente el torneo profesional, el campeonato de la Unión Atlética Amateur y el fútbol.
El Gran Stadium de La Habana no sólo organizó el torneo profesional, también otros eventos deportivos como partidos de la liga española de fútbol, peleas de boxeo, campeonato mundiales de béisbol amateur, Series del Caribe incluyendo su inauguración en 1949, sirvió para los juegos como local de los equipos Havana Cubans de la Liga Internacional de la Florida que conquistó varios torneos entre 1946 y 1953, asi como los Cuban Sugar Kings de Triple A entre 1954 y 1960, ganando el campeonato en 1959 bajo la dirección de Pedro “Preston’’ Gómez.
Por este parque en la etapa del béisbol profesional pasaron luminarias como Orestes Miñoso, Martín Dihigo, Camilo Pascual, Luis Tiant, Pedro Ramos, Silvio García y Willy Miranda, entre otros, incluyendo al primer bateador que conectó jonrón en dicha instalación, Roberto Ortiz.
Entre los estadounidenses actuaron Brooks Robinson, Hoyt Wilhelm, Max Lanier, Thomas Fine, Rocky Nelson, Forrest Jacobs, Monte Irving y algunos otros.
Antes de 1946, en los estadios Almendares Park y La Tropical jugaron decenas de peloteros estrellas de Estados Unidos. Por sólo citar varios nombres están el lanzador Leroy “Satchel” Paige, Oscar Charleston, Josh Gibson, Buck Leonard, Rube Foster, Ray Brown, Cool Papa Bell, Judy Johnson y Ray “Talua’’ Dandridge.
Todos estos jugadores extranjeros compartieron juego con estelares cubanos como José Méndez, Cristóbal Torriente, Alejandro Oms, Martín Dihigo, Julio Rojo (padre), Lázaro Salazar y Rodolfo Fernández. También lo hicieron figuras más recientes como Barry Bond (líder en jonrones); Frank Thomas y Joe Carter, entre otros que actuaron como amateurs.
En 1960, al eliminarse el béisbol profesional -que se convirtió con el tiempo en la principal causa del deterioro actual de la pelota cubana-, se le cambió el nombre y le pusieron Estadio Latinoamericano.
En 1971, se amplió su capacidad a 55,000 espectadores. Sus dimensiones son 325 pies por ambas bandas, y 400 por el bosque central. Desde esta segunda etapa, es el hogar del equipo Industriales de la capital cubana.
Los mejores peloteros de la isla en las últimas cinco décadas han jugado en el parque del Cerro. Estrellas como Omar Linares, Luis Giraldo Casanova, Antonio Pacheco, Armando Capiró, Antonio Muñoz, Pedro José Rodríguez, Fernando Sánchez, Agustín Marquetti, Manolo Hurtado, Pedro Chávez, Santiago “Changa’’ Mederos, Félix Isasi, Braudilio Vinent, Urbano González y Rogelio García, entre otros estelares.
No podemos olvidar a los jugadores que han abandonado la isla en los últimos años para brillar en Grandes Ligas como José Abreu, Kendry Morales, Yoenis Céspedes, Orlando “El Duque” Hernández y Aroldis Chapman.
De igual forma, el Estadio del Cerro sirvió de escenario para los partidos de exhibición entre los Orioles de Baltimore y la selección nacional de la isla en 1999, así como el desafío del equipo antillano ante los Rays de Tampa Bay en el mes de marzo del 2016 con la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de octubre de 2016, 5:28 p. m. with the headline "El Estadio del Cerro en La Habana cumplió 70 años de su inauguración."