Para Miami nada parece suficiente bajo la sombra de la tragedia
Después de finalizar sus compras navideñas, se pudiera asegurar que los Marlins son en el inicio de este 2017 un mejor equipo que del último día de la temporada pasada, pero todavía no supera al del 24 de septiembre, justo antes de la tragedia de José Fernández.
No se puede negar que Miami ha hecho cosas importantes y ha mejorado ciertas áreas con agentes libres de segunda línea, como es el caso del bullpen, pero este equipo sigue careciendo de una o dos piezas capaces de potenciarlo a un nivel competitivo superior.
Las adiciones de Edinson Vólquez y Jeff Locke a la rotación, y de Junichi Tazawa y Brad Ziegler al bullpen son bienvenidas y responden a necesidades reales del club, aunque carecen de esa fuerza mediática y deportiva que cambia la faz de una franquicia.
Por otra parte, la llegada del veterano receptor A.J. Ellis como reemplazo de J.T. Realmuto puede ser vista, incluso, como una mejoría sobre el respetado Jeff Mathis, ahora con Arizona.
La firma de Ellis debe ser tomada, además, como parte de un experimento que los peces pondrán en práctica en el 2017: darle más tiempo de juego a Realmuto en la inicial, como un combo junto al titular Justin Bour.
Entre los problemas del fornido primera base ante el pitcheo zurdo y la insuficiente calidad ofensiva de quienes compartieron tiempo de juego con él -Chris Johnson, para mencionar a uno-, los peces consideran que Realmuto pudiera llenar mejor ese vacío y la receptoría no sufriría mucho con Ellis.
Por momentos el plan de los peces parece tener sentido, que puede funcionar. La rotación posee tres zurdos en Locke, Wei-Yin Chen y Adam Conley, más Vólquez y Tom Koehler, y sin embargo flota en el ambiente la noción de que no será suficiente, de que este grupo está sujetado por pinzas, siempre a punto de desbaratarse.
"Todavía queda mucho tiempo en esta época antes de que comience la temporada'', comentó recientemente Mike Hill, presidente de Operaciones de Béisbol de los Marlins. "Seguiremos monitoreando el mercado para ver qué es lo que queda por ahí''.
Por ahí queda Jason Hammel, el mejor lanzador disponible y a quien ciertos rumores lejanos vinculan con Miami, pero la sombra de Fernández sigue siendo tan fuerte que no nada de lo que puedan hacer los peces parecerá suficiente, al menos por los próximos meses.
Ciertamente, queda algún tiempo antes de que abran a mediados de febrero los campamentos de primavera, pero nada hace indicar -tras los desaires de Aroldis Chapman y de Kenley Jansen- un cambio de timón en una franquicia atrapada entre un recuerdo difícil y una realidad improbable.
Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de enero de 2017, 4:40 p. m. with the headline "Para Miami nada parece suficiente bajo la sombra de la tragedia."