No hay ventaja que aguante el resquebrajado pitcheo de los Marlins de Miami
No hubo expulsiones ni gestos airados. Tampoco victoria. Como un mal gesto que se repite sin remedio, el bullpen de los Marlins malogró lo que parecía una ventaja legítima para un triunfo y Miami cayó más profundo en su espiral interminable de fracasos.
Los peces facturaron cuatro carreras en la primera entrada con un par de cuadrangulares de Christian Yelich y Justin Bour, pero los Cardenales son como una marea roja: no se detienen hasta arrasar con todo, y el miércoles pasaron 7-5 por encima de los locales para barrer la serie particular.
"Esta vez no me van a echar'', había prometido el manager Don Mattingly, sobre las dos expulsiones en días previos, pero quedó claro que la suerte de este club no depende de histrionismos ni golpes de pecho.
Por séptima ocasión en la temporada, los Marlins no pudieron capitalizar una ventaja considerable y en un momento donde las lesiones han colocado al resto del personal contra la pared, bien pegados al límite.
Con una alineación que tuvo a Derek Dietrich como primer bate y a Dee Gordon en el campocorto, a un recién llegado Steve Lombardozzi en la segunda base y Marcell Ozuna en el cuarto turno, flotaba la sensación de que ya nada tiene sentido en La Pequeña Habana.
"Menos mal que se acabó esta serie y viene un día de descanso para poner la mente en otra cosa'', apuntó Mattingly. "Espero que regresemos con nuevas energías. Este equipo tiene piezas para luchar. Todavía puede pasar muchas cosas buenas. Estamos en mayo''.
Pero si no se dan esos cambios, imaginen como será agosto.
Todo ha adquirido un tinte tan irreal en la franquicia que cuando se contabilizaron las cuatro carreras en el capítulo inicial, podía respirarse un aire de cinismo en el ambiente: algo así como "denles tiempo y ya verán se esfuma la delantera''.
No es que el abridor Tom Koehler tuviera una apertura de calidad ni mucho menos -con 5.1 entradas y cuatro anotaciones a su cuenta-, pero cuando se fue el choque se encontraba 4-3 y daba la impresión que los peces aguantaban el golpe.
Jarlín García primero y Junichi Tazawa después se encargarían de echar por tierra la ventaja mínima en el sexto y la posible remontada en el séptimo, al permitir ambos una carrera respectivamente.
"Realmente, no tengo cómo explicar lo que está sucediendo'', dijo Koehler. "Cuando no es una cosa, es otra, pero no hemos podido romper este cerco de negatividad. Es algo muy frustrante''.

MARCADOR FINAL:
San Luis 7, Miami 5
MOMENTO CLAVE:
En la sexta entrada, cuando San Luis toma el mando con triple de Fowler y sacrificio Wong que impulsan tres carreras.
LA FIGURA:
Jedd Gyorko y Dexter Fowler, ambos con dos remolcadas cada uno.
DECISIÓN:
Gana: Tuivailala (2-0). Pierde: García (0-1)
MARCAS:
Miami (13-20). San Luis (19-14)
EN CIFRAS:
Los peces terminaron la temporada pasada con marca de 4-3 frente a los Cardenales, luego de haber estado de 1-5 en el 2015. De por vida, los Marlins tienen marca de 73-106 contra San Luis, 34-55 en Miami y 7-10 en el parque nuevo.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de mayo de 2017, 0:18 p. m. with the headline "No hay ventaja que aguante el resquebrajado pitcheo de los Marlins de Miami."