Ureña lanza una joya de pitcheo, pero los Marlins no pueden salir del pantano
Puestos frente a frente, los Bravos y los Marlins tuvieron el mismo pensamiento: “He aquí un rival al que le puedo ganar. Un oponente al que le va tan mal o peor que yo, y me permitirá salir del atolladero”. Palabras de desesperación listas a servir al sobreviviente por una noche.
Y le tocó a Atlanta llevar la mejor parte el viernes con un triunfo 8-4 sobre unos peces que han perdido cinco series consecutivas con balance de 12-4 y se han apoderado, muy a su pesar, del sótano en la División Este de la Nacional.
Si tu lanzador abridor permite solo dos carreras y tu ofensiva conecta tres jonrones, ¿se supone que el chance de ganar es grande, no? Con estos Marlins no hay pronostico que valga, al menos no por estos días.
“Sigo creyendo en este grupo y no voy a ponerme a hablar de ellos ahora”, comentó el mánager Don Mattingly. “Creo que la única salida de esto es seguir trabajando fuerte, llegar preparados al estadio y mantener la frente en alto. Realmente lo creo”.
Pero nadie más tiene la culpa de esta debacle que los propios Marlins que fallaron en todos los aspectos posibles del juego, sacando de ese cuadro oscuro a José Ureña, quien mereció mejor suerte en el montículo.
En sus dos únicas salidas desde que fuera insertado en la rotación, el dominicano ha lanzado para ganar, como en este choque en al cual permitió solo dos carreras -jonrón de Tyler Flowers con uno a bordo- en seis entradas.
“Me siento triste por el equipo, pero al menos creo que estoy haciendo bien las cosas”, apreció Ureña. “Abrir juegos es lo mejor que sé hacer. Y esta salida me va a ayudar a seguir en la rotación”.
Pero salvo la desperdiciada faena de Ureña, el bullpen volvió a ser la punta del fracaso con un Brad Ziegler que apenas pudo sacar un out en el proceso de admitir dos angustiosas anotaciones.
El veterano relevista llegó a Miami con credenciales de hombre probado y era visto como una gran adquisición de la oficina central en el invierno, aunque sus números dejan mucho que desear, como esa efectividad de 6.28 y un WHIP de 1.74.
Otro botón de muestra del deshilachado bullpen: ahí está el caso de Kyle Barraclough, de quien se hablaba como un potencial nuevo cerrador del equipo y ahora su promedio de carreras limpias se ha elevado a 3.52.
Al igual que Ziegler solo pudo sacar un out, pero regaló dos pasaportes y cometió un balk con las bases llenas, confirmando un retroceso que no estaba dentro de los planes del club. Planes que se han caído como un castillo de naipes.
¿Quieren más? Derek Dietrich luce fuera de espacio en tercera, Dee Gordon estaba tan incómodo en el campocorto que no quedó más remedio que pasarlo a su casa original en la segunda base, mientras el recién llegado Mike Avilés paso a ser el shorstop.
Pero no todo fue malo. J.T. Realmuto -antes lo habían hecho Justin Bour y Dietrich- pegó un cuadrangular con uno a bordo en la séptima. Lástima que vino demasiado tarde, cuando ya la esperanza y la ilusión se habían marchado de La Pequeña Habana.
MARCADOR FINAL:
Atlanta 8, Miami 4
MOMENTO CLAVE:
En la séptima entrada. Los Bravos anotaron seis carreras apoyados en el mal trabajo de los relevistas Brad Ziegler y Kyle Barraclough.
LA FIGURA:
Tyler Flowers, quien remolcó cuatro carreras con dos imparables, incluido un cuadrangular con un hombre a bordo.
DECISIÓN:
Gana: Mike Foltynewicz (1-4) . Pierde: Ureña (1-1)
MARCAS:
Miami (13-21). Atlanta (12-20)
EN CIFRAS:
Los Bravos ya estuvieron en Miami del 11 al 12 de abril y dividieron honores. Los peces presentan balance de 90-107 contra ellos en casa, que incluye balance de 15-32 en el Marlins Park. De por vida Atlanta supera a Miami 230-167.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2017, 11:07 p. m. with the headline "Ureña lanza una joya de pitcheo, pero los Marlins no pueden salir del pantano."