El regreso del Tiburón Blanco descubre un problema feliz para los Marlins de Miami
La pregunta a distancia -no tan lejana- para los Marlins tiene que ver con el futuro de J.T. Riddle una vez que regrese Adeiny Hechavarría de la lista de inhabilitados. La pregunta inmediata, sin embargo, gira alrededor de Tyler Moore ahora que Justin Bour regresa a la alineación titular.
A no dudarlo, el gigante de la inicial -que el comentarista Yiki Quintana bautizara como el Tiburón Blanco- no verá afectado su tiempo de juego en primera base, pues al momento de caer con una lesión en el tobillo era uno de los bateadores más calientes y potentes de las Grandes Ligas.
En apenas 55 encuentros, Bour conecta para .295 con 16 cuadrangulares y 40 impulsadas, pero lo más impresionante en el bateador zurdo ha sido el incremento en su porcentaje de slugging: esa cifra de .598 es 100 puntos superior a todo lo que había logrado en el pasado, para no hablar del tamaño de sus estacazos.
"Es algo así como Giancarlo a la zurda'', bromeó por esos días Christian Yelich. "Sus batazos casi siempre caen en la segunda sección de gradas. Son un espectáculo digno de verse. Y la gente lo aprecia''.
En los últimos siete encuentros antes de la lesión, Bour le pegaba a la bola aún con mejor productividad y en ese lapso de tiempo su promedio era de .407 con tres palos de vuelta entera, creando un mecanismo de transmisión de poder junto con Stanton y Marcell Ozuna, los dos probables representantes de Miami -es una posibilidad y un deseo- en el Juego de las Estrellas con sede en casa.
De modo que el regreso de Bour en un momento en que la ofensiva está respondiendo es la mejor noticia que puede recibir el equipo, pero sin perder de vista lo logrado por Moore durante su ausencia.
El chico batea en lo que va de temporada para .288 con cinco jonrones y 27 impulsadas. Sin embargo, desde que se ocupara de reemplazar a Bour de manera consistente, su promedio ofensivo se ha incrementado a .364, con tres vuelacercas y 11 remolcadas.
Ciertamente, Moore se ha ganado el derecho a recibir más tiempo de juego. La pregunta es dónde. Quizá sustituyendo a Bour en una especie de transición suave, tal vez contribuyendo al descanso de alguno de los jardineros o de emergente, ahora que Ichiro Suzuki parece haberse doblegado al paso del tiempo.
Una vez que Martín Prado, Hechavarría y Miguel Rojas regresen, las interrogantes se van a amontonar una sobre otra en torno a Riddle y Moore, aunque en cualquier caso el banco se va a beneficiar de esa plusvalía ofensiva.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de junio de 2017, 4:00 p. m. with the headline "El regreso del Tiburón Blanco descubre un problema feliz para los Marlins de Miami."