El FanFest destapa un cofre de emociones y recuerdos de la pelota en Miami
Si usted suele ir a la pelota con sus hijos no olvide de hacer que los astros le firmen algún recuerdo. Quién sabe si en el futuro ese objeto autografiado pueda valer una fortuna.
Una prueba de ello la tenemos en el FanFest del Juego de las Estrellas, en el Convention Center de Miami Beach, que estará abierto hasta el martes, de 9 a.m. a 8 p.m.
Ahí se ofrecen los más variados objetos que pueden remover la nostalgia a los más apasionados seguidores del béisbol: una postalita firmada por el recordado ídolo cubano José Fernández a $99; una pelota con la rubrica de Mickey Mantle por $825; una foto autografiada por Roberto Clemente, el inolvidable boricua, a $3,900; una foto de Babe Ruth posando con dos muchachas cuesta $350; un programa de la Serie Mundial de 1971 en la que los Piratas de Pittsburgh vencieron en siete juegos a los Orioles de Baltimore y Clemente fue el Jugador Más Valioso, se vende a $2,100.
Barry Krizan tiene un estand en el FanFest que posee auténticas joyas de la pelota.
“Empecé este hobby cuando mis hijos eran niños y canjeaban postalitas”, comentó Krizan, el sábado. “En esos tiempos, en los años 70, los beisbolistas no ganaban tanto y uno podía conseguir por $20 una cita privada para firmar autógrafos con una estrella de la talla de Mantle o Joe DiMaggio”.
Así, Krizan pudo conocer a auténticos héroes de la pelota como Ted Williams y Willy Mays.
El estand Clemente’s Clubhouse dedica gran parte de su colección al astro boricua que murió el 31 de diciembre de 1972 cuando el avión con el que llevaba ayuda a las víctimas del terremoto en Nicaragua se estrelló y murió el héroe generoso. El establecimiento tiene locales en Virginia y Delaware.
“Esta empresa fue creado para rendir homenaje a uno de los más grandes peloteros de todos los tiempos”, comentó Scott Preskitt, uno de los socios de Clemente’s Clubhouse. “También tenemos objetos de otros peloteros, pero Roberto Clemente es nuestro personaje”.
Preskitt hizo hincapié en el hecho de que en el negocio de la venta de recuerdos mucho tiene que ver la oferta y la demanda.
“Ahora los peloteros famosos se muestran dispuestos a firmar camisetas, pelotas, programas y boletos que les presentan los aficionados, por eso hay una enorme demanda y precios bajos”, afirmó Preskitt. “Pero los objetos de José Fernández, por ejemplo, ya no se producen más porque el jugador murió y todo lo que él firmó tiene ahora un precio mayor”.
Hay algunas excepciones a la regla, por ejemplo las pelotas autografiadas por el japonés Ichiro Suzuki y el dominicano Albert Pujols costaban cada una $450; un libro de Mariano Rivera, con la firma del propio panameño, cuesta $150.
Todo resulta tan apasionante que uno podría sumergirse todo el día en el FanFest y destapar el baúl de recuerdos con testimonios únicos de momentos de gloria.
Siga a Luis Sánchez en Twitter: @luisfsanchez6
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de julio de 2017, 7:08 p. m. with the headline "El FanFest destapa un cofre de emociones y recuerdos de la pelota en Miami."