Béisbol

“Nada ni nadie me hará caer en la segunda mitad’’, afirma estrella de Miami

Marcell Ozuna señaló con el dedo al montículo antes de decir la frase que le cortó la voz: "cuanto diera por ver a José allá arriba'', comentó el dominicano que se ha ganado el derecho no solo de asistir, sino de ser titular en el 88vo Juego de las Estrellas en Miami.

Cuando estaban juntos en las Menores, Ozuna y Fernández soñaban con estar juntos en una cita como esta, se veían protagonistas, uno desde los jardines y el otro desde la lomita. Estelares por derecho propio.

"Tantas veces hablamos de vivir juntos algo así'', recordó Ozuna, que este martes era uno de los blancos más asediados por la prensa. "Su sonrisa no se borrará nunca de mi mente. Parte de mi éxito se lo debo a él, la otra parte a mis compatriotas de Dominicana, especialmente a Robinson Canó''.

Después de experimentar una primera mitad de ensueño que le valió una invitación al Juego de las Estrellas del 2016 en San Diego, Ozuna se vino abajo en los tres meses finales de la pasada temporada.

En esta ocasión le ha ido incluso mejor en los tres primeros meses de contienda del 2017 al conectar para .316 con 23 cuadrangulares, 70 impulsadas y un OPS de .940, pero existe la duda de que pueda mantener ese ritmo para el resto del año.

"No lo creo, porque trabajé muy duro en la primavera para fortalecer mi cuerpo'', agregó el dominicano. "Estudié todo lo que sucedió en el 2016 y he tomado precauciones para que no existe baja alguna. Nada ni nadie me hará caer en la segunda mitad. Ya desde diciembre aseguré el éxito''.

Nada más finalizar la campaña, Ozuna se dio a la tarea de encontrar el mejor sitio posible para erradicar sus problemas y lo encontró en un campamento organizado por Canó junto a otros peloteros de Grandes Ligas dominicanos.

A la vez que absorbía los conocimientos de Canó, Ozuna nunca dejó de conversar con su antiguo coach de bateo, Barry Bonds, quien le tomó un cariño especial al punto de prestarle los maderos con su nombre.

"Todavía hablamos mucho y él me da consejos cuando puede'', reveló Ozuna. "Me siento afortunado que Barry Bonds me acepte las llamadas y se tome tiempo para hacerme un mejor bateador. No muchos pueden decir eso''.

Por estos días Ozuna vive un momento de gloria, pero los rumores indican que podría ser canjeado en las semanas siguientes el Juego de las Estrellas y no por gusto su agente, Scott Boras, no le perdía ni pie ni pisada.

Si finalmente se marcha, Ozuna nunca olvidará los días de formación en Miami, desde la época de las Menores, cuando imaginaba junto a José Fernández que podía brillar en un Juego de las Estrellas.

"Yo aquí en los jardines y José allí en la lomita'', recalcó Ozuna. "No está de cuerpo presente, pero si en mi corazón''.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2017, 4:39 p. m. with the headline "“Nada ni nadie me hará caer en la segunda mitad’’, afirma estrella de Miami."

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