Miami gana con ataque nuclear, pero sus peloteros caen como moscas por lesiones
Cuando pensaba que estaba fuera, ellos me halaban de nuevo. La famosa frase de Michael Corleone en la controversial tercera entrega de El Padrino aplica perfectamente a los Marlins en el tema de las lesiones. Al Pacino se refería a los criminales de la mafia, los peces no ven la luz en los temas de la salud.
La holgada victoria del miércoles en la noche 22-10 sobre los Rangers de Texas implantó una marca del club para carreras en un juego, pero llegó horas después de que el equipo colocara en la lista de inhabilitados a Kyle Barraclough con dolores en el hombro derecho, aumentando la lista negra de quienes se encuentran fuera de acción.
Sin quitar responsabilidad a los errores propios del juego, la primera mitad de Miami se vio atenazada por una oleada de lesiones en la cual cayeron Martín Prado, Adeiny Hechavarría, Wei-Yin Chen y en algún momento Dee Gordon.
Lo que resta de temporada tampoco ha comenzado nada bien con las ausencias de Brad Ziegler, Edinson Vólquez, nuevamente Prado, Justin Bour y J.T. Riddle, que han obligado a los peces a rebuscar en el fondo de su disminuido sistema de granja.
De ahí que el triunfo contra los Rangers sea doblemente saludado, pues se logró sin los titulares en primera base, tercera base y el campocorto, para no hablar ya de un bullpen averiado desde antes.
Se puede criticar cualquier cosa de los Marlins menos negar que nunca se cansan de luchar. Su record (46-53) no enmascara el pésimo lugar en que se encuentran, pero tampoco revela el esfuerzo de los que quedan en pie en medios de lagunas tremendas de personal.
Christian Yelich y J.T. Realmuto sacaron pelotas del parque y parecen haber redescubierto sus cuotas de poder, Dee Gordon la desaparece en la primera entrada, Ozuna impulsa tres carreras como para asegurar de que no habrá caída en la segunda mitad. Giancarlo Stanton dispara su vuelacercas 33 de la temporada.
De esta forma, el jardinero derecho de Miami se apodera del liderato de jonrones en las Grandes Ligas, dejando atrás a Aaron Judge, y arriba a 12 en julio, la mayor cantidad para cualquier mes de un pelotero de los peces
La ofensiva -21 imparables en total, con sus cuatro jonrones y otro puñado de extra bases- hace lo posible por taponar los huecos de otros departamentos, incluyendo una actuación discreta y quizá preocupante de José Ureña.
Y así, dando tumbos y perdiendo peloteros, los Marlins le han arrancado la serie particular a los Rojos primero y ahora a los Rangers, cuando se aprestan a iniciar un enfrentamiento de cuatro juegos nuevamente frente a Cincinnati.
Un cambio innegable de actitud desde que el manager Don Mattingly retara el pasado 19 de julio a su equipo para que demostrará su verdadero carácter luego de una derrota 10-3 ante los Filis.
La respuesta no ha podido ser mejor. Pero por mucho derroche de esfuerzo, cada vez que los Marlins quieren salir de la mediocridad, las lesiones vuelven a tirar de ellos en sentido contrario.

.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de julio de 2017, 0:13 a. m. with the headline "Miami gana con ataque nuclear, pero sus peloteros caen como moscas por lesiones."