Béisbol

Felo Ramírez: la voz eterna narrará desde el infinito

Felo Ramírez en una de las ceremonias de la Liga Nica de Béisbol de Miami, que varias veces supo engalanar. A la izq., el autor de esta sentida nota, Lester Avilés.
Felo Ramírez en una de las ceremonias de la Liga Nica de Béisbol de Miami, que varias veces supo engalanar. A la izq., el autor de esta sentida nota, Lester Avilés.

¡Lo creí imperecedero y lo es! Una voz sin edad por las onda etérea volando espacios del firmamento sin fronteras en ruta a la eternidad pese a la imposición física de la naturaleza de contarle 94 calendarios por el implacable tiempo, esto no lo detiene ahí.

Escribo de Felo, simplemente Felo, todos lo sabemos, no necesita segundo nombre ni apellido, es y será único en su especie.

¿Cómo lo hizo? Lo hizo de una manera magistral bendecido por el Creador, llevando miles de incidencias de los campos deportivos, desde los estadios y escenarios, haciendo precisas descripciones de las acciones, hechos, hazañas y toda clase de acontecimientos a millones de millones de oyentes para que estos plasmarán en su imaginación y “vieran” como en una pantalla todo lo que ocurría en esos espectáculos. ¡Un arte muy difícil!

Felo llevaba también su personalidad a los oyentes e impregnaba en sus mentes no solo la melodiosa y armoniosa voz acorde a las emociones de esos momentos, sino que registraba su propia vida en una entrega total e inconfundible con mensajes geniales para la historia que ahora nunca pueden olvidarse, que no se pueden borrar.

Su muerte física puede que deje inimaginables lápidas con sus frases célebres y su nombre completo: Rafael “Felo” Ramírez. Pero en el béisbol y en su ambiente poblado de toda clase de emociones, siempre habrá un halo virtual de descripciones que muchos seguidores del espectáculo llevarán como propio a su mente y les servirá de complemento a sus pasiones.

Me consideré siempre amigo de Felo, fue un honor para mí. Él siempre me hizo sentirme así con su trato gentil, abierto y franco, siempre disponible a estrechar la mano y verte cara a cara con una sonrisa y otras veces con una frase picaresca que dejaba entrar a sus sentimientos y casi ver su alma, un ser sin petulancia, sincero, sin temor y seguro de ser sin hacer diferencias de ninguna clase, mucho menos de edades.

Yo rondaba los 20 cuando lo conocí en mi país Nicaragua, y luego aquí en Miami con muchos años de por medio transcurridos, Felo pudo haberme dicho: “Como ayer decíamos”, igual que Fray Luis de León.

Me es inolvidable como seguro lo es para todos los que le tratamos en cualquier distancia y contactos personales. Nos dejó marcados.

La historia y centenares de detalles de su vida y anecdotario ya se han escrito y se seguirán escribiendo. No es mi propósito con este humilde escrito que recorre desde mi mente impulsado por mi corazón para obligar a mis dedos sobre el teclado de mi computadora para alguien que lo merece, pero pese a eso no voy a dejar de recordar los momentos, hoy inolvidables, donde alumbró con su presencia varios actos de premiación e inauguraciones de nuestra Liga Nica de Béisbol, donde entre la multitud de peloteros, fanáticos, colegas y otros invitados compartió con nosotros poniendo la gracia y chispa de su imperdible personalidad, siempre jovial.

En uno de esos eventos junto con otra inolvidable figura del deporte, Savelio del Valle, ambos hicieron un competencia de lanzamientos de la primera bola inaugural de nuestra Liga alegrando el ambiente con bromas para sacar a todos risas y carcajadas. ¡Qué feliz, qué felicidad… cómo olvidarte Felo!

Va a estar también en nuestro humilde “Salón de la Fama de nuestros corazones” de la Liga Nica, y entre los nicaragüenses a quienes tanto demostró filial sentimiento.

Nuestros grandes orgullos deportivos, a quienes selló para la historia sus hazañas, la descripción del debut del primer nicaragüense en Grandes Ligas, Denis Martínez en 1976 en Boston en el Fenway Park; y la transmisión con su voz para todos los nicas de la pelea de Alexis Argüello contra Rubén Olivares, que ganó Alexis para coronarse primer campeón mundial de boxeo nica, en 1974, lo tengo aún vibrando en mis oidos con la emoción y pasión que imprimió Felo, que hizo de estas unas obras épicas, como propias e inolvidables, sin minimizar su presencia y narraciones laboradas en Nicaragua durante la Liga Profesional en los años 50.

Finalmente, no hay final para nuestro Felo. Los hablo-parlantes cervantinos le tenemos en Cooperstown y Bayamo -que en estos momentos es Cuba-, también están henchidos de su Gloria mezclado con ese indescriptible sentimento de pena, pesar y dolor.

Felo, un ejemplo, un Maestro. “Se ponchó abanicando, pero implantó récord”.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2017, 4:45 p. m. with the headline "Felo Ramírez: la voz eterna narrará desde el infinito."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA