Javier Monzón, un cubano que quiere darse a conocer en las Mayores
Javier Monzón está muy cerca de llegar a las Grandes Ligas por un camino distinto al de la mayoría de sus compatriotas, pero este casi perfecto desconocido pudiera dar una sorpresa en las próximas semanas.
El habanero, que salió de Cuba rumbo a España cuando apenas tenía 17 años de edad, tiene previsto realizar una demostración de habilidades para todos los clubes de Grandes Ligas el 10 de abril.
"Sé que se trata de una fecha muy importante en mi vida, porque de ahí podría salir una evaluación definitiva sobre mi talento que impactaría cualquier movimiento futuro'', expresó Monzón, actualmente con 22 años. "No siento presión y estoy seguro de que dejaré una buena imagen''.
Una buena impresión venía dejando el chico de Centro Habana -como torpedero y tercera base- a su paso por las categorías infantiles de su provincia, al punto que fue llamado a la preselección juvenil con 16 años, pero ya sus planes eran otros.
Desde España, su madre Nerys Hernández había comenzado los trámites de reunificación familiar y meses después Monzón ya vestía el uniforme del equipo de Viladecans, un sitio de Barcelona.
"Así estuve tres temporadas en la Liga Española de Béisbol'', recordó Monzón. "No era de mucha calidad, pero me permitía mantenerme en activo. Entrenábamos de lunes a viernes y jugábamos los fines de semana de marzo a agosto''.
Pero Monzón sabía que no podía permanecer mucho tiempo más en Europa si quería intentar el sueño de las Grandes Ligas, como hizo Odrisamer Despaigne, un compatriota suyo que había que también utilizó las instalaciones del Viladecans para prepararse.
Despaigne, quien había escapado de una selección cubana al torneo de Rotterdam del 2013, firmaría un pacto -con un bono de $1 millón- luego con los Padres de San Diego, equipo que ahora también está muy interesado en Monzón.
De ahí que el habanero pasara a radicarse a principios de enero del 2014 en República Dominicana en busca de la agencia libre que ahora posee en su poder gracias a los servicios de la agencia de representación Draft Pix Sports.
Debido a su edad y su nula participación en Series Nacionales, Monzón está sometido a las regulaciones financieras del Acuerdo Laboral de las Mayores, así que cualquier equipo que asegure sus servicios deberá pagar una penalidad equivalente al monto de su contrato, al igual que los casos de Yoan López y Yoan Moncada.
Reportes iniciales indican que Monzón -de seis pies de estatura y 190 libras de peso- es un bateador de contacto y no exento de poder, de buen brazo y reflejos defensivos, además del atractivo de la juventud.
Pero nadie más que él está consciente de que fuera de pequeños círculos no lo conoce nadie.
"Claro que tengo que abrir muchos ojos y vencer las dudas de quienes apenas me han visto'', recalcó. "El 10 será un paso importante en mi carrera, pero no el último. Con un poco de suerte y mucho de esfuerzo ya me irán conociendo''.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2015, 1:27 p. m. with the headline "Javier Monzón, un cubano que quiere darse a conocer en las Mayores."