La tormenta del fracaso azota a los Marlins en medio de una ciudad obsesionada con Irma
La atmósfera no podía ser más deprimente. Mientras la ciudad vivía su caos controlado por la cercanía de Irma, el parque de los Marlins parecía flotar dentro del ojo de un huracán con esa calma muerta que antecede a la destrucción y un aire denso que olía a derrota.
Algunos esperaban que Derek Jeter permaneciera para el juego, pero fue mejor que el nuevo hombre fuerte de la franquicia no se quedara a presenciar un espectáculo de tan deslucido como la derrota del miércoles 8-1 ante los Nacionales, delante de unas 800 personas, aunque el equipo anunciara 14,390.
Con su frenético plan de compras y aseguramientos ante una tormenta que promete una destrucción nunca antes vista, Miami no estaba para béisbol, ni los aficionados y mucho menos los jugadores.
GIO EL DOMINADOR
Más allá de la presencia en el montículo de un Gío González intratable durante cinco entradas sin carreras, los peces tenían la mente en otra parte, quizá en el viaje nocturno hacia Atlanta con sus familiares más cercanos, bien lejos de Irma y sus locuras desencadenadas.
La estancia en casa terminó en desastre, como lo ha sido el final de agosto y el inicio de septiembre -con nueve derrotas en 10 encuentros- que repiten el sonsonete de los problemas: demasiados hombres quedados en base, el enfriamiento de los bates, y una ciudad indiferente antes y después del ciclón, que incluso comienza a ver el futuro período de Jeter con reticencias.
Un botón de muestra: en la cuarta entrada, cuando Miami le pega el primer hit a González y llena las bases sin outs solo para ver como los otros tres hombres eran dominados, y el último, Brian Anderson, se ponchara sin tirarle a la pelota.
Otro botón individual: Giancarlo Stanton batea para .086 desde el 28 de agosto.
UN PETERS DIFERENTE
Poco duró la promesa de la primera apertura de Dillon Peters, que en cinco entradas admitió tres carreras y se vio superado por un equipo que va de cabeza a la postemporada sin echar de menos a su mejor pelotero, Bryce Harper.
Los Nacionales anotaron carreras de todas las maneras posible, con jonrones de Ryan Zimmerman y Michael Taylor, con una carrera forzada por los lanzamientos de Vance Worley, con un doble play, con un elevado de sacrificio…
Miami, por su parte, es incapaz de estructurar un ataque, de encontrar una chispa. Por eso tal vez la solución sea la partida Atlanta, lejos de esta atmósfera cargada que nace del fracaso y precede a la tormenta.
Habría que recordar que todos estos males no los trajo la inminencia de Irma. Estaban aquí antes del fuego y el trueno.

MARCADOR FINAL:
Washington 8, Miami 1
MOMENTO CLAVE:
En la mism primera entrada, cuando los Nacionales facturaron dos carreras y fijaron el tono del encuentro.
LA FIGURA:
Sin duda, Gío González, que vuelve a dominar a Miami con cinco entradas sin carrera.
DECISIÓN:
Gana: González (14-6). Pierde: Peters (0-1)
MARCAS:
Miami (67-72). Washington (85-54)
EN CIFRAS:
Los Marlins acumulan en lo que va de temporada 168 cuadrangulares -53 de Stanton-, la mayor cuarta cantidad en la historia de la organización, superado solo por las contiendas del 2008 (208), 2007 (201), 2006 (182).
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de septiembre de 2017, 10:15 p. m. with the headline "La tormenta del fracaso azota a los Marlins en medio de una ciudad obsesionada con Irma."