Stanton y los Marlins en la encrucijada de la desilusión y el cansancio
Era el 28 de agosto en horas de la tarde y la ilusión comenzaba a tocarse en el aire. Por encima de .500 y a 4.5 juegos del segundo Wild Card de la Liga Nacional, los Marlins vivian su mejor momento de la temporada, mientras Giancarlo Stanton contemplaba la posibilidad de alcanzar los 61 cuadrangulares de Roger Maris, quizá más…
Era el 28 de agosto en horas de la noche y una derrota contra los Nacionales no hacía presagiar el tortuoso período que había comenzado con intenciones de borrar lo positivo de la contienda, como un ras de mar que acabaría llevándose la esperanza, al menos, de una contienda positiva por primera vez desde el 2009.
Desde esa fecha se iniciaron dos situaciones adversas: en lo colectivo un descenso marcado con un balance de 2-15 y en lo individual un descenso de Stanton que le ha visto conectar para un anémico promedio de .136 (de 59-8) y un escuálido porcentaje de slugging de apenas .356.
Si la conversación en torno a Stanton giraba el 28 de agosto sobre la posibilidad de ganar el premio de Jugador Más Valioso -por aquel entonces comandaba en jonrones e impulsadas-, ahora se pone en duda si será capaz de arribar a los 60 cuadrangulares, algo que es visto con buenos ojos hasta por la familia de Roger Maris.
La caída ha sido mutua. El equipo, que fue cargado en hombros por el tórrido paso de Stanton desde fines de mayo, se vino abajo junto con la producción del jardinero derecho, que vuelve a verse perdido en la caja de bateo.
No hay que ser psicólogo para leer las expresiones de Stanton y descubrir algunas claves de su estado de ánimo. Por estos días el hombre no se encuentra a gusto. El, que siempre ha sido crítico de los tremendos descensos en su carrera en Miami, debe preguntarse qué hago aquí viviendo esta caída libre por enésima ocasión.
Stanton aún puede terminar con 60 o más bambinazos. Habría que recordar cómo Sammy Sosa en el 2001 disparó 10 cuadrangulares en los últimos 18 juegos para finalizar con 64. Después de todo, el mismo gigante de Miami sumó 11 jonrones -del 4 al 15 de agosto- en apenas 12 días.
Dicho arriba está, del 4 al 15 de agosto. Del 28 a la fecha ha sido otra historia, una de horror y misterio que invita a descubrir cuanto del fracaso colectivo ha incidido en el individual, y viceversa. Cuando el caballo principal no tira del carro con la fuerza de siempre, la velocidad disminuye y el camino luce más accidentado.
▪ Los Marlins jugaban con la idea de tener de vuelta en tercera base a Martín Prado antes de que finalizara la campaña, pero la rehabilitación del venezolano también ha recibido los impactos del Huracán Irma.
El infielder, que fue operado de la rodilla y ha estado tres veces en la lista de inhabilitados, estuvo varios días sin poder reanudar su recuperación, al punto de "no poder estar en el terreno o hacer nada relacionado con el béisbol. Hace lo que puede, pero no ha estado con nosotros en las prácticas de bateo o recoger roletazos'', afirmó el manager Don Mattingly.
▪ Si usted compró boletos para la serie contra los Cerveceros que fue cambiada a Milwauee, puede hacer tres cosas con ellos: intercambiarlo por otros de los restantes juegos del 2017, donarlos a los trabajadores que participaron en los esfuerzos de recuperación tras el paso de Irma o pedir la devolución completa de su costo.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2017, 2:47 p. m. with the headline "Stanton y los Marlins en la encrucijada de la desilusión y el cansancio."