Jeter ofrece una ventana de optimismo, pero pide paciencia con posibles decisiones impopulares
Si el carisma moviera montañas como la fe, Derek Jeter será capaz de llevar a los Marlins a lo más alto de las Grandes Ligas. Pero en su primera conferencia de prensa como director ejecutivo y dueño minoritario de la franquicia, el legendario capitán de los Yankees repitió varias veces la palabra paciencia.
Aunque dibujó su plan de manera vaga y sin entrar en detalles, Jeter -acompañado de su socio principal Bruce Sherman- ofreció una ventana de optimismo y su compromiso con el mejoramiento de la polémica organización durante su primera comparencia pública tras la compra de los peces por $1,200 millones.
“Creemos en este mercado’’, expresó Jeter en un impecable traje azul. “Creemos en la base de fanáticos. Estamos enfocados en traer a los fanáticos de vuelta. Queremos construir una organización que sea sustentable por mucho tiempo. Estamos convencidos de que se puede hacer mucho’’.
En horas de la mañana de este martes, Jeter publicó una carta donde reiteraba su compromiso de construir una franquicia ganadora en Miami y de abrazar la diversidad cultural que ha sido el sello de la ciudad.
El nuevo director ejecutivo echó mano de su proverbial diplomacia y respondió todas las preguntas de los periodistas sin soltar puntos específicos de acción en referencia a los próximos pasos deportivos y financieros.
Cuando le preguntaron si el manager Don Mattingly estaría de vuelta, Jeter regaló unos cuantos elogios al que fuera capitán de los Yankees antes de su período e incluso lo llamó amigo, pero en ningún momento reforzó la idea de que estaría de vuelta en el puesto de mando de los peces para el 2018.
Otra pregunta que evadió con elegancia estaba relacionada con la permanencia de Giancarlo Stanton, el líder de cuadrangulares e impulsadas de la Liga Nacional, y fuerte candidato al premio de Jugador Más Valioso.
“La temporada de Giancarlo fue espectacular’’, reconoció Jeter, quien tuvo en la conferencia de prensa a sus padres y su esposa. “No lo conozco bien. No he hablado con los jugadores, ni con él. Todo lo que hagamos en lo adelante lo discutiré [con el presidente de operaciones de béisbol Mike Hill]’’.
Un palabra de la que se alejó fue “reconstrucción’’, pero dejó en claro que a veces tomará “decisiones impopulares’’, aunque siempre con el objetivo de trasladar a la organización a un sitio superior.
La esperanza es que Jeter y Sherman sean capaces de tender puentes duraderos con la debilitada base de fanáticos y construir una cultura ganadora en una franquicia que acaba de culminar otra temporada negativa.
Con un 46 por ciento del dinero comprometido en la compra, Sherman tendrá la última palabra en todo lo relacionado con los peces en el futuro, pero Jeter -que contribuyó apenas con un cuatro por ciento- tomará las decisiones en los aspectos deportivos y de negocios de la organización.
Como nunca antes, los problemas de los Marlins quedaron en evidencia en este final del 2017, que verificó la octava contienda perdedora -la mayor racha negativa en las Mayores- y su decimocuarta sin asistir a los playoffs.
Los peces van a finalizaron por duodécima ocasión en los últimos 13 años como el equipo de peor asistencia en la Liga Nacional y, de acuerdo con reportes, habrían perdido en esta contienda entre $60 y $70 millones.
“Tenemos que reconstruir la franquicia’’, afirmó Jeter, quien a partir de hoy comenzará un proceso de evaluación de todas las áreas dentro y fuera del terreno. “Tiene que ver con el desarrollo de peloteros, con la búsqueda de talentos. Tienes que ser fuerte en esas áreas si quieres que la franquicia sea exitosa a largo plazo’’.
“No sucederá de la noche a la mañana’’, recalcó Jeter. “Pero nuestro grupo propietario está enfocado en construir un equipo del cual esta comunidad se pueda sentir orgulloso’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2017, 0:57 p. m. with the headline "Jeter ofrece una ventana de optimismo, pero pide paciencia con posibles decisiones impopulares."