Con susto, los Marlins consiguen su primera victoria de la campaña
Justo cuando los Marlins celebraron la Noche de los Zombies o de los Muertos Vivos, los bates del equipo renacieron de la oscuridad para lograr la primera victoria de la temporada, pero no sin antes vivir una larga pesadilla.
La moribunda ofensiva de los peces, liderada por Giancarlo Stanton y Christian Yelich, descargó su furia contra los Rays de Tampa Bay, venciéndolos el viernes 10-9 delante de 17, 375 aficionados, algunos de ellos vestidos como seres fantasmagóricos acabados de salir de un cementerio.
Un sencillo de Yelich al jardín izquierdo impulsó a Dee Gordon desde segunda con la carrera de la victoria en la décima entrada para asegurar un triunfo en extremo sufrido, porque el susto fue en grande, cortesía de un bullpen que en la séptima entrada permitió siete anotaciones y luego en el noveno de la mano de Steve Cishek.
Cishek, que su salida previa no había estado del todo bien contra Atlanta, comenzó el noveno regalando un doble y permitiendo un hit de Bobby Wilson, que no pudo ser aprovechado por el corredor en tercera por respeto al brazo de Stanton.
Sin embargo, Morse no pudo completar una doble matanza entre primera y segunda, y los Rays anotaron la del empate que echaba por tierra el esfuerzo del propio Stanton que en la octava había puesto delante a su equipo con un sencillo que rompía un empate a ocho carreras.
Junto con Cishek, el pitcheo de segunda línea se desplomó al admitir tres forzadas por bases por bolas, otras tres por un doble de David DeJesús, y la séptima por un hit de Asdrúbal Cabrera.
David Phelps, el hombre vino junto a Martín Prado desde Nueva York, dio inicio al trago amargo de los peces al dar boleto con las bases llenas, algo que repitió dos veces Sam Dyson antes de que A.J. Ramos fuera zarandeado por DeJesús.
De esta manera, Haren se vio imposibilitado de sumar un triunfo en su debut con los Marlins, luego de un invierno donde estuvo a punto de colgar el guante y marcharse al retiro si no lo cambiaban a algún club de la costa Oeste.
Al no encontrar donde continuar su carrera, Haren reconoció que no le era fácil dejar sobre la mesa sus $10 millones de salario y decidió iniciar temporada para beneplácito de los peces.
El veterano derecho no encontró mayores dificultades para caminar una ruta de seis capítulos con cuatro imparables, incluido un cuadrangular de Kiermaier, con dos ponches y cero boletos.
Afortunadamente, no se produjo un fracaso que habría ocultado el buen desempeño de la ofensiva de los Marlins, luego de una serie frente a los Bravos en la cual apenas pudieron pisar el plato en tres ocasiones.
Tal parecía que todo había acabado para los de Tampa Bay después de que los peces se soltaran a batear, especialmente en una cuarta entrada de seis carreras, con destaque para Adeiny Hechavarría y Stanton, ambos con dobles impulsores.
Los Marlins habían marcado una en el primero con sencillo de Michael Morse que rompió una cadena de 13 innings sin facturar anotación y una más en el tercero cuando el propio primera base conectó para doble play con las bases congestionadas.
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de abril de 2015, 11:26 p. m. with the headline "Con susto, los Marlins consiguen su primera victoria de la campaña."