Archer domina a los Marlins con soberbia faena en el montículo
Después del dale que te pego del viernes en la noche, la calma llegó en forma de un gran duelo de pitcheo al gigante de La Pequeña Habana.
Los Marlins, sin embargo, hubieran preferido un choque tan inestable como el previo a la serenidad de una derrota 2-0 el sábado a manos de los Rays de Tampa Bay y un Chris Archer en tarde de gala.
Tras una explosión ofensiva de 10 carreras que insinuaban un despertar de los bates, Archer se dio a la tarea de devolverlos al sueño de inicio de temporada, además de cortar las ilusiones de los 17,380 aficionados que presenciaron el segundo juego de la serie interliga.
“No es el comienzo ideal para una temporada’’, expresó en tono serio Giancarlo Stanton, sobre su equipo, que ha sido blanqueado dos veces en cinco juegos. “Aquí uno no se puede relajar. Cada día en Grandes Ligas es una batalla’’.
Archer mantuvo su recta entre 95 y 98 millas por horas y la combinó con lanzamientos rompientes para contener a un bateo que apenas le conectó un imparable, un doble de Christian Yelich en la cuarta entrada.
Si en su primera apertura del 2015 Archer no estuvo nada bien ante los Orioles de Baltimore, esta vez encontró el camino del dominio para imponerse en gran duelo a Jarred Cosart, quien debutó en la contienda.
“¿Qué puedo decir? Fuimos vencidos por una lanzador para el cual no tuvimos respuesta’’, reconoció el mánager Mike Redmond. “Ofensivamente no hicimos nada, pero confío en que el domingo Henderson [Alvarez] nos lance un gran juego para ganar la serie’’.
El problema no es el pitcheo, porque Cosart también lanzó una gran pelota, como la mayoría de los abridores de los peces, exceptuando a Matt Latos.
Cosart, quien vivió una primavera turbulante entre problemas de salud y una investigación de Grandes Ligas para determinar si había apostado ilegalmente en el béisbol, había prometido que era un hombre nuevo.
Y francamente lanzó muy bien al permitir una anotación y tres imparables en seis capítulos, pero dos de esas conexiones fueron extra bases en la sexta entrada, un triple de Asdrúbal Cabrera y un doble de Evan Longoria.
“Me equivoqué en esos dos lanzamientos, sobre todo con Longoria, que es una estrella’’, reveló Cosart. “Tomaré esta apertura como punto de partida para seguir mejorando’’.
El batazo de Cabrera pudo haber tenido otro destino, pero el jardinero central Marcell Ozuna no pudo determinar a tiempo si partirle a la bola o esperar que picara para contenerla en un sencillo.
La segunda carrera de los rivales estatales se produjo en la séptima por cuadrangular -el primero de su carrera- de Tim Beckham ante un envío demasiado alto del relevista zurdo Mike Dunn.
El segundo hit de los peces no vino hasta la octava entrada, cuando ya Archer descansaba y Kevin Jepsen lo relevaba en la lomita, pero ni el cambio de hombre dio pie a una rebelión de los locales.
Pero si la ofensiva está en problemas, la defensa es otra historia, como lo demostraron Martín Prado y Adeinys Hechavarría en el noveno al realizar fildeos que evitaron la tercera carrera de los Rays
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Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2015, 6:46 p. m. with the headline "Archer domina a los Marlins con soberbia faena en el montículo."