Slugger de Miami es la estrella de rock entre los cerebros del béisbol en Orlando
El béisbol de estufa entró en una semana más caliente. Los gerentes generales de los clubes de Grandes Ligas se encontraron este lunes en Orlando para discutir asuntos importantes del béisbol, pero ninguno alcanza la intensidad del futuro de Giancarlo Stanton.
Los Marlins, que de acuerdo con reportes, ha estado escuchando las ideas de otras organizaciones, llegaron con su termómetro oficial para medir el verdadero nivel de interés en el pelotero más potente de las Mayores, el hombre del contrato más abultado en la historia del deporte profesional.
San Francisco ya habría hablado con los peces, Filadelfia dejado entrever su interés, se espera algún acercamiento de parte de los Cardenales, pero la candidatura que se insinúa más por estas horas es la de los Medias Rojas.
Si el slugger de Miami conectó la mayoría de sus 59 jonrones en el cavernoso parque de La Pequeña Habana, imaginen cuántas pelotas sacaría del parque en el acogedor Fenway Park. Aaron Judge en Nueva York y Stanton en Boston…el regalo de navidad no podría llegar más temprano para las Grandes Ligas.
Imaginen esta alicaída rivalidad en pleno renacimiento gracias a la fuerza de estos dos destructores, las historias de la prensa, el festín de los fanáticos, los ratings de televisión, la registradora del béisbol recibiendo millones.
Los Medias Rojas, temerosos de caer de la élite ahora que cambiaron de manager y cautelosos ante el regreso de los Yankees a la gran escena, poseen el dinero y los deseos de tener a Stanton en su nómina.
No importa que cueste $25 millones en el 2018, ni que resten $285 millones de su contrato de 13 temporadas. El nuevo hombre fuerte en Boston, Dave Dombrowski, no teme hundir la mano en la billetera. Ya lo hizo con Miguel Cabrera. Lo volverá a hacer con Stanton.
A cambio, los Marlins quieren quitarse de arriba esa intimidante suma de dinero y recibir la mayor cantidad de prospectos posibles para construir un correa de transmisión de talento sostenible y poder competir dentro de dos o tres años. Ahora va a ser imposible. Lo siento aficionados.
De cierta manera, estas reuniones de gerentes generales serán el bautizo de fuego de Derek Jeter como Director Ejecutivo -y dueño minoritario- después de comprar la franquicia en octubre. Habrá que cómo se desenvuelve, cómo sobrevive a este momento en el cual se ve obligado a salir de su mejor hombre y establecer una noción de futuro.
Stanton aún no ha dicho una palabra, pero sí dejó por sentado que no desea ser parte de otro proceso de reconstrucción. Más claro ni el agua. ¿Saben dónde no hay que reconstruir nada? En Boston.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de noviembre de 2017, 2:20 p. m. with the headline "Slugger de Miami es la estrella de rock entre los cerebros del béisbol en Orlando."