Si este Sub-23 es lo mejor de Cuba, que el destino se apiade del béisbol de la isla
La recuperación de la pelota cubana era solo un espejismo. La caída de la selección Sub-23 encaja perfectamente dentro del rompecabezas de fracasos que ha azotado el deporte nacional de la isla en los últimos tiempos, como antes lo fue el del Sub-18, el del Sub-15…Casi nada se salva de la quema.
¿Es que acaso se olvidó el horrible periplo de la escuadra de mayores durante la Liga Can-Am? ¿Es que no se recuerdan las decenas de peloteros, algunos firmados, casi infantiles y juveniles que abandonaron el país en busca de oro horizonte? Lo triste es que el descalabro del torneo en Panamá ya no es sorpresa. Más bien se ha convertido en la norma.
Hace varios años que Estados Unidos se apoderó del cetro en la división Sub-18, porque puede concentrar un talento enorme antes de que pasen a ingresar al Draft, pero qué Cuba no pueda avanzar al mundial del Sub-23 da que pensar. Este resultado debe haber enviado una onda expansiva a las autoridades del béisbol en el país.
El equipo comandado por Ariel Pestano cayó en cuatro oportunidades. Habría que preguntarse cuántos de los que se marcharon con 15, 16, 16, 17 años en su momento hubieran formado ahora parte de este plantel. Aquel equipo cubano que ganó el mundial Sub-15 en Japón está, salvo contadísimas excepciones, totalmente afuera.
Algunos de ellos firmaron por bonos de millones, los que han llegado algo más tarde lo están haciendo por cientos de miles, todo en dependencia del momento en que fueron declarados agentes libres antes o después del último acuerdo laboral.
Por encima vienen a la menta algunos nombres como los de Yoan Moncada, Luis Robert Moirán, Yanio Pérez, Vladimir Gutiérrez, Cionel Pérez, Yusniel Díaz, Adrián Morejón, Osvaldo Hernández... Todos por debajo de los 23 años. Todos en distintos niveles de ascenso en las Mayores. Todos con un talento superior a los de esta escuadra.
La lista de los idos me puede tomar tres párrafos más. No pasa un mes sin que se anuncie la contratación de un joven antillano y todavía restan decenas en Dominicana en espera de su período de firma. En ella podrán encontrar los lanzadores de más de 90 millas y los sluggers que ahora se echan en falta en este conjunto de Panamá.
Rumores afirman que se estaría pensando en medidas fuertes para contrarrestar esta fuga imparable de talento juvenil. Se habla por lo bajo de "bloquear'' a todo aquel muchacho que haya integrado alguna selección nacional en cualquier categoría, una especie de candado migratorio.
Lo peor es que este Sub-23 posee la mayor concentración de talento presente y futuro para el béisbol cubano. No hay más ni menos. Lo que hay es lo que se ve. Salvo dos o tres peloteros puntuales, la Serie Nacional no tiene mucho más que ofrecer. Y si esta es la mejor cantera posible…bueno, ya usted se imagina el resto. O lo que se viene.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2017, 1:01 a. m. with the headline "Si este Sub-23 es lo mejor de Cuba, que el destino se apiade del béisbol de la isla."