El Gran Ozo de Miami pudiera irse a rugir a otra selva de Grandes Ligas
Después de la partida del Big G, ahora parece llegarle el turno al Gran Ozo. El mercado de cambio para Marcell Ozuna parece tomar forma de manera acelerada y sería muy difícil que el dominicano no haya pasado a un nuevo club antes de que finalicen las reuniones invernales.
Tras la salida de Giancarlo Stanton a los Yankees y Dee Gordon a los Marineros, los Marlins están en conversaciones con al menos siete equipos interesados en los servicios del jardinero izquierdo y ganador del Guante de Oro.
De acuerdo con reportes que salen de las reuniones invernales en Orlando, los Nacionales, los Dodgers, los Gigantes, los Cardenales, los Rockies, los Azulejos y los Ranges se han acercado a conversar con la delegación que encabeza el presidente de operaciones de béisbol Mike Hill.
Derek Jeter, director ejecutivo de la organización, ha dejado en claro que los peces escucharían ofertas por todos aquellos peloteros que despierten la codicia de las otras franquicias, y con Stanton en los Yankees, el objetivo más codiciado es Ozuna.
El dominicano vivió una temporada excelente al batear para .314 con 37 cuadrangulares y 124 impulsadas -todas marcas personales-, al punto que el manager Don Mattingly lo situó como el verdadero Jugador Más Valioso de los Marlins, por encima de Stanton.
Aunque Ozuna va a su primer arbitraje y se estima que recibirá unos $11 millones de recompensa, la nueva directiva del equipo se mantiene firme en su deseo de reducir la nómina a $90 millones o menos.
Nótese que dos de los equipos en la lista son los Gigantes y los Cardenales, los cuales fueron rechazador por Stanton. Ahora han redoblado sus esfuerzos por esta nueva pieza que carece de la cláusula de no traspaso y aceptaría cualquier destino que le impongan.
Tanto Stanton como Ozuna van a entrar en los mejores años de sus carreras y solo quedaría por ver qué tipo de prospectos recibirían los Marlins a cambio del dominicano, porque los llegados hasta el momento no despiertan un interés predominante.
En una situación normal, Ozuna no tendría por qué marcharse al estar todavía dos temporadas más en control del club, pero los peces no esperan ser contendores serios en dos o tres años como mínimo, de ahí la tendencia a salir del jardinero.
Ozuna es una de las pocas historias positivas del equipo, uno de los peloteros más queridos en el clubhouse y el mejor recuerdo viviente dentro de los tiempos de José Fernández, su mejor amigo, y cuya taquilla permanece sellada con un cristal al lado de la suya.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de diciembre de 2017, 2:12 p. m. with the headline "El Gran Ozo de Miami pudiera irse a rugir a otra selva de Grandes Ligas."