Béisbol

De Tierra Bomba a Miami, la historia del pitcher que sorteó selvas y serpientes rumbo a Marlins

TYRON GUERRERO durante un momento del entrenamiento de primavera en Jupiter el 18 de febrero del 2018.
TYRON GUERRERO durante un momento del entrenamiento de primavera en Jupiter el 18 de febrero del 2018. AP

A pesar de su nombre de estruendo, la isla Tierra Bomba padece de una quietud terrible. No hay automóviles, las pocas casas diseminadas en este enclave del Caribe colombiano son puntos dentro de una jungla densa y la única vía de comunicación con el continente es mediante un ferry sin grandes dimensiones ni pretensiones.

Tayron Guerrero nació en Tierra Bomba y no ha olvidado los recorridos a pie por terrenos infestados de serpientes hasta el embarcadero donde tomaba el bote que lo llevaría a Cartagena para aprovechar las horas del día aprendiendo los rudimentos del béisbol.

"Hay que amar mucho este juego para hacer lo que yo hacía'', comentó Guerrero, quien enfrenta otra primavera con la ilusión de formar parte del cuerpo de pitcheo de los Marlins. "Fueron muchas semanas de largas caminatas, de atravesar el mar, de ir y venir sin saber qué podía suceder. Yo solo quería jugar''.

Muchas veces, cuando regresaba de noche a su pueblo de Bocachica, Guerrero se ponía a rezar, a conversar con Dios para alejar los miedos de su mente, mientras veía a lo lejos las luces mortecinas de su casa familiar.

Uno y otro día se repetía la historia: cruzar la jungla, navegar, entrenar en Cartagena, tirar pelotas lo más duro posible, como si en ellas lanzara su esperanza. La gente de Bocachica no tenía idea que este chico alto como la rama de un árbol estaba muy cerca de dar una voltereta en vida.

Encantados con su velocidad, los Padres de San Diego lo firmaron. Guerrero, actualmente de 26 años, ha llegado a marcar 102 millas por hora en el radar, aunque en sus inicios era un lanzador algo descontrolado, sin tener idea de lo que significaba ser un lanzador inteligente.

De pronto, Tierra Bomba se fue alejando en la geografía de Guerrero y desde los campos primaverales de Arizona, el colombiano tuvo su primer gran momento al ser elegido al Juego de las Estrellas del Futuro en el 2014, algo que repitió en el 2017, cuando volvió a ser seleccionado para esa reunión de promesas.

Posteriormente vendría el debut en el 2016 -en su primera actuación ponchó a Buster Posey- y luego el canje que lo enviaría junto con Andrew Cashner a Miami, donde espera encontrar un hogar permanente.

"Tuve la suerte de lanzar en el Marlins Park primero en el Clásico Mundial en marzo representando a mi país y luego en el Juego de las Estrellas del Futuro en julio'', expresó Guerrero. Quisiera que fuera mi hogar permanente de béisbol''.

Algunos dentro de la organización confían en que el desarrollo de Guerrero le permita dominar la totalidad de sus envíos, sobre todo los secundarios, para que un día no muy lejano pueda aspirar a convertirse en el cerrador del club.

En esta primavera, con tantos cambios y oportunidades, sus sueños pudieran convertirse en realidad. ¿Qué dirán entonces en Tierra Bomba?

“Que el esfuerzo valió la pena’’concluyó Guerrero.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de febrero de 2018, 11:52 a. m. with the headline "De Tierra Bomba a Miami, la historia del pitcher que sorteó selvas y serpientes rumbo a Marlins."

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